La Nueva España, 7 de abril de 2005 [Ver listado de Actividades de la Semana Republicana]
«Es difícil que mis piezas se programen en radios, salvo sadomasos que se interesen por lo desconocido». «Los jóvenes protestan, pero no les dan micro»
Oviedo, Javier BLANCO
Lluís Llach, músico de largo, larguísimo recorrido, de alma poética y política. Figura clave de la Nova Cançó, que para él fue un «momento de un viaje con buenos compañeros». Hace una larga reflexión con LA NUEVA ESPAÑA con motivo de su concierto en los actos de la semana republicana. Con él estará en el escenario del teatro Campoamor el setabense Feliu Ventura. La cita es el día 12, martes, a las 21 horas.
-Ante tan larga vida artística, es preciso preguntar qué tipo de concierto ofrecerá.
-Un concierto bastante especial, porque es en colaboración con Feliu Ventura. Será todo muy compartido, y eso lo hace especial.-Mucha gente creció con usted. ¿Quién cree que está ahora en su música?-Supongo que es un problema de ámbito territorial. En los países catalanes estoy renovando el público constantemente. Es algo que palpo directamente. En Madrid también renuevo público, porque actúo regularmente. Además, se suma siempre la gente que me ha ido siguiendo. En esto sí que no hay renovación. Diría que depende muchísimo de la proximidad en el tiempo. El boca a boca suele funcionar, es el único sistema. Es difícil que mi música entre en las programaciones normales de las radios, salvo unos cuantos sadomasos que se interesen por la desconocido.
-Hace mucho dijo que las canciones eran comunicación. ¿Comunican ahora o lo hace internet?
-La canción sigue teniendo una gran fuerza de comunicación. La música moderna es aún un gran medio de comunicación. La canción tiene una parte racional, en la letra, y una irracional, la de la música. Eso hace que, así como la literatura nota las fronteras, la canción no. Nos educamos escuchando canciones en inglés sin tener ni puta idea de lo que decían. Y el italiano nos lo imaginábamos. La canción es un arma. Es aún hoy inexplicable por qué gustan voces como la de Tom Waits, nada educadas, pero que conmueven.-Usted ha comunicado mucho, ¿se ve universal ?-Cuando perteneces a una cultura minoritaria... Hombre, llegaré a Oviedo de cantar dos días en París, y esto hace 36 años que dura. Pero el hecho de cantar en una lengua pequeña... Es difícil que traspase fronteras.
-Es usted poeta y político.
-Yo creo que todo ser humano es político. No hay manera de escapar. Y un cantante que no se compromete es gilipollas. A los de izquierdas se nos considera comprometidos con nuestras causas, como si los de derechas no las estuvieran. Como si el franquismo no utilizara la canción para sus fines. Sí que me considero un ser político. La canción siempre se ha utilizado. La canción está al servicio de la política, no se queda en casa.
-¿Ve, a día de hoy, una corriente tan rebelde como la de su tiempo?
-Hay fenómenos como el rap. No sé sí es una figura de compromiso, pero desde luego son expresiones que, de alguna manera, son una radiografía de cómo van las cosas.
-¿Y cómo van las cosas?
-Yo creo que el mundo va mal. Ya no hay «muros de berlines», ni nada de eso, pero la diferencia pobre-rico es cada más grande. El Tercer Mundo sigue expoliado y colonizado. El sistema de valores Reagan-Thatcher y la aquiescencia de una moral vaticana acabaron en la eclosión Bush, Blair y Aznar. Es un tipo de político -Aznar- que si nos lo dicen hace años a los progres nos hubiéramos echado a reír.
-¿Hay joven canción protesta?
-Los jóvenes dicen que otro mundo es mejor, pero es la encuesta que nunca dan. Los jóvenes hacen una lucha práctica, no algo puntal. Se habla de mis tiempos como heroicos. Pues bien, nunca hubo movimientos de conciencias tan densos como ahora. Lo que pasa es que no tienen ningún micro, y entonces la gente cree que la juventud es gilipollas. Yo diría que ahora mismo el famoso péndulo está el extremo de la derecha, a punto de oscilar para el otro lado.
-¿Por qué menta «la aquiescencia vaticana»?
-La liturgia eclesiástica ha sido la que durante dos mil años ha tenido mejores posibilidades. Los mejores teatros, los mejores escenarios, las mejores luces... Con la muerte del Papa, lo que me sorprende es que los medios públicos tengan tan poco sentido de la ética laica. Y, por lo tanto, el tratamiento a la muerte de un jefe religioso. Yo creo que está rondando el « Aquí hay tomate». Ahora todo es un espectáculo. Al mismo tiempo es muy contradictorio este Papa, que ha dado cierto aire moderno, pero que, en todo lo que se puede llamar el camino del progreso, ha dejado una Iglesia lo más reaccionaria posible. Ha sido así con todo, hasta con la investigación científica.
-Viene a actuar en actos de la semana de la República. ¿Su forma idónea de Estado?
-Yo soy bastante republicano, ¡con mis antecedentes libertarios! Sí, podría mejorar, pero es la más justa.
-¿Le agrada el pacto ERC-PSOE?
-Me agrada y me gusta. Es muy pedagógico para España. Tenemos que encontrar esto normal. ERC ha sido un partido muy marginado, y de golpe y porrazo es interesante para el PSOE. Es bueno que la gente vea que todo eso es posible, y que no pasa nada. Aznar consiguió llevar su política casi a un golpe de Estado. En ocho años hicimos al revés el camino que habíamos iniciado.
-¿España federal, la que hay, otra España?
-La España federal es más interesante que la España del túnel. Ningún niño de Galicia sabe que el latifundismo sometió a Andalucía, y que cada vez que hubo un intento por cambiar hubo golpe de estado. Ningún andaluz sabe que a los catalanes nos cambiaron el parlamento y no nos dejaron hablar catalán.-Usted nació en ambiente republicano, anarquista y nacionalista. ¿No es un contrasentido el nacionalismo y los otros dos pensamientos?-Detrás de todo nacionalista está un ciudadano que aspira a realizar un país para ser un ciudadano internacionalista.
-¿Se encuentra a gusto recordado en el cajón de la Nova Cançó?
-Me encuentro a gusto porque estoy orgulloso de mis compañeros de viaje y de los que quedaron como amigos del alma de aquellos tiempos. Creo que fue una aventura interesante, y por eso he participado. Pero yo me veo en todas las músicas: en clásica, rockera...