Así
titula la periodista Pilar Urbano una amplia y profunda investigación,
que sobre el tema del terrorismo internacional, y sus repercusiones
posteriores ha publicado en forma de libro. Muy extenso, nada
menos que de 472 páginas. Para realizar su investigación, la autora
se desplazó por todo el Oriente Medio y los EE.UU. Además utilizó
una amplía bibliografía que ella detalla así: " Además de
las fuentes de hemerotecas y archivos informáticos previamente
contrastados y verificados -y de las citas bibliográficas que
se mencionan al relatar cada episodio, la autora ha utilizado
las declaraciones públicas realizadas desde sedes institucionales
de Estados Unidos, tales como la Casa Blanca, los Departamentos
de Estado y de Justicia , Senado, Fiscalía General Agencia Federal
de Aviación(FAA), Comando de Defensa Aerospacial de Norteamérica
(NORAD), y Sector Nordeste de, la Defensa Aérea (NEADS),Consejo
de Seguridad Nacional Buró Federal de Investigación (FI), Tribunal
de Apelaciones del Distrito de Columbia
(Washington), Inspección General de Justicia, etc. Asimismo la
autora ha tenido acceso a diversas diligencias de instrucciones
policiales ---,de distintas unidades y servicios- de las policías
estadounidense, española, alemana, británica, belga, francesa,
paquistaní, siria y marroquí, en sus
actuaciones indagatorias sobre los miembros de Al Qaeda presuntamente relacionados con la célula de Hamburgo
y con los atentados del 11 /S . Obviamente, declaraciones obtenidas
en los interrogatorios policiales estando dichos individuos en
situación de detenidos."
Mí interés por tan
relevante libro, se inició cuando escuché a Pilar Urbano en una
entrevista radiofónica en la SER. En ella, la conocida periodista,
además de detallar los itinerarios y preparativos de los comandos
que realizaron *a los atentados del 11/S, desmintió algunas de
las versiones que del 11/S dieron las fuentes oficiales norteamericanas.
Así, por ejemplo, niega que un avión secuestrado se hubiese estrellado
sobre el Pentágono, y trata de probar que fue un misil el que
hizo blanco en tal centro militar, así como desmiente también
que el avión que se estrelló en una zona desierta de Pennsylvania
lo hubiese sido por una rebelión de los secuestrados contra los
secuestradores, cuando en realidad fue derribado por un caza por
órdenes del presidente Bush.
Casi dos terceras
partes del libro, tratan de la trayectoria del Jefe Atta
y su comando de suicidas. La parte final aborda el Secreto de
la Casa Blanca e incluye una dura crítica de las guerras de Afganistán
e Irak emprendidas como venganza por los atentados del 11/S. En
un capítulo titulado Crimen de Oriente y Crimen de Occidente.
Pilar Urbano describe como se realizaron los vuelos de lo aviones
secuestrados, hacia sus objetivos, y luego precisa: "También
los responsables del tráfico aéreo civil, la FAA, se apresuraron
a informar que la drástica decisión de "vaciar los cielos"
se tomó a las 9,25 de la mañana, en consulta con el Pentágono.
Acababa de empezar la contradanza de las horas cambiadas, los
datos amañados y las incongruencias en las declaraciones de las
autoridades . Aún estaban noqueados.
No sabían exactamente que es lo que había ocurrido ni como lo
debían de explicar. Todavía no se habían reunido en Camp
David los "estrategas del día después" con sus lápices
afilados para reescribir la Historia". Y sigue:" El Pentágono
tampoco ofreció una cronología ni un informe de los hechos que
le concernían. Encomendó "la explicación técnica" al
arquitecto-ingeniero Lee Evey, jefe del proyecto de reforma y blindaje del Pentágono
en el que se trabajaba por entonces. Lee Evey
no satisfizo a los expertos en explosivos, ni a la aviónica ni
a los de extinción de incendios. El hablaba del buen comportamiento
de los materiales y del extraño zig-zag
del fuego en el interior del edificio; pero sin despejar la gran
incógnita de cuál había sido el elemento agresor. A estas horas,
habiendo visto las primeras imágenes del siniestro, no hacía falta
mucha sagacidad para apreciar que por aquel orificio no pudo entrar
un avión Boeing 725. Una semana después de los atentados, el NORAD
emitió su propio horario No solo corregía los tiempos de la CNN,
que el Jefe del Estado Mayor Conjunto acepto, y que el Senado
dio por válidos, sino que contradecía también los minutajes
establecidos por el FBI. En realidad fijaba una cronología a la
de todos, con una intención evidente: demostrar que lo que ocurrió
no pudo ocurrir." Además precisa: "El sucinto informe
oficial sobre el suceso solo decía que "el Boeing 757- en
vuelo 77--AA se estrello contra el Pentágono por la fachada sudoeste".
Según Pilar Narvión:" Siguiendo
esa versión la colisión se produjo por el lado del edificio donde
hay un helipuerto con una explanada de césped y afecto á las plantas
baja y primera: el espacio equivalente á dos ventanas anchas del
mismo tamaño que las 7.754 que dan luz á todo el edificio. Las
fotos exteriores del impacto ponen en evidencia que por aquel
agujero-menos de 6 metros de ancho y no más de 7, 5 de alto---G
no pudo entrar un Boeing 757-200 , cuyas dimensiones son mucho
mayores: la envergadura de las alas es de 38,05 metros y la altura
de cola de 14 metros. Necesariamente las alas los reactores y
las cola tendrían que quedarse fuera del edificio y no fue así."
Como conclusión la
autora escribe: "Lo censurable fue, ha de ser, que el presidente
Bush se dejó sustituir. Se creyó las amenazas. Se asusto.
O dejó que le asustarán. Se escondió o dejó que lo escondieran.
Que lo embarcasen en un avión y lo tuvieran dando vueltas por
el aire al son que desde tierra le marcaba su Servicio Secreto.
Penoso." "La Comisión de Investigación -si aún funcionaba-
concluirías estableciendo el balance. La balanza de la "justicia
infinita". En un platillos, los muertos del 111S. En el otro
las guerras para vengar el 11/S. A estás alturas hay algunas preguntas
que surgen vacilantes por el estupor y la perplejidad en cualquiera
de ciertas actuaciones. Por ejemplo, el saber que el presidente
Bush retiraba el apoyo del Tribunal
Penal Internacional. EE.UU. no lo reconoce y se autoexcluye de
su jurisdicción. La pregunta es ¿Qué podía temer Bush de tal Tribunal? ¿Podía temer que le pidieran cuentas
de su "castigo infinito" contra Afganistán? La guerra
de Afganistán concebida, como la concibió Bush,
como "defensa demorada en el tiempo", iba contra el
derecho de guerra-contra el ius belli-. era
represalia y venganza. ¿Podía temer Bush
las consecuencias penales de su guerra contra Irak? Parece fuera
de toda duda que su guerra "por si acaso", contra Irak
fue una decisión espuria ,ilegitima. Y hay fundamento para pensar que también
fue ilegal. Su país no había sido atacado. El decía que tercian
un ataque pero nunca demostró que existiese realmente tal peligro
inminente. ¿Por qué impidió que los inspectores terminasen su
trabajo?