José María Laso Prieto

«Jefe Atta. El secreto de la Casa Blanca»

En «La Nueva España», 24 de octubre de 2003

Texto preparado para su edición digital por Carlos Glz. Penalva.


 

Así titula la periodista Pilar Urbano una amplia y profunda investigación, que sobre el tema del terrorismo internacional, y sus repercusiones posteriores ha publicado en forma de libro. Muy extenso, nada menos que de 472 páginas. Para realizar su investigación, la autora se desplazó por todo el Oriente Medio y los EE.UU. Además utilizó una amplía bibliografía que ella detalla así: " Además de las fuentes de hemerotecas y archivos informáticos previamente contrastados y verificados -y de las citas bibliográficas que se mencionan al relatar cada episodio, la autora ha utilizado las declaraciones públicas realizadas desde sedes institucionales de Estados Unidos, tales como la Casa Blanca, los Departamentos de Estado y de Justicia , Senado, Fiscalía General Agencia Federal de Aviación(FAA), Comando de Defensa Aerospacial de Norteamérica (NORAD), y Sector Nordeste de, la Defensa Aérea (NEADS),Consejo de Seguridad Nacional Buró Federal de Investigación (FI), Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia (Washington), Inspección General de Justicia, etc. Asimismo la autora ha tenido acceso a diversas diligencias de instrucciones policiales ---,de distintas unidades y servicios- de las policías estadounidense, española, alemana, británica, belga, francesa, paquistaní, siria y marroquí, en sus actuaciones indagatorias sobre los miembros de Al Qaeda presuntamente relacionados con la célula de Hamburgo y con los atentados del 11 /S . Obviamente, declaraciones obtenidas en los interrogatorios policiales estando dichos individuos en situación de detenidos."

Mí interés por tan relevante libro, se inició cuando escuché a Pilar Urbano en una entrevista radiofónica en la SER. En ella, la conocida periodista, además de detallar los itinerarios y preparativos de los comandos que realizaron *a los atentados del 11/S, desmintió algunas de las versiones que del 11/S dieron las fuentes oficiales norteamericanas. Así, por ejemplo, niega que un avión secuestrado se hubiese estrellado sobre el Pentágono, y trata de probar que fue un misil el que hizo blanco en tal centro militar, así como desmiente también que el avión que se estrelló en una zona desierta de Pennsylvania lo hubiese sido por una rebelión de los secuestrados contra los secuestradores, cuando en realidad fue derribado por un caza por órdenes del presidente Bush.

Casi dos terceras partes del libro, tratan de la trayectoria del Jefe Atta y su comando de suicidas. La parte final aborda el Secreto de la Casa Blanca e incluye una dura crítica de las guerras de Afganistán e Irak emprendidas como venganza por los atentados del 11/S. En un capítulo titulado Crimen de Oriente y Crimen de Occidente. Pilar Urbano describe como se realizaron los vuelos de lo aviones secuestrados, hacia sus objetivos, y luego precisa: "También los responsables del tráfico aéreo civil, la FAA, se apresuraron a informar que la drástica decisión de "vaciar los cielos" se tomó a las 9,25 de la mañana, en consulta con el Pentágono. Acababa de empezar la contradanza de las horas cambiadas, los datos amañados y las incongruencias en las declaraciones de las autoridades . Aún estaban noqueados. No sabían exactamente que es lo que había ocurrido ni como lo debían de explicar. Todavía no se habían reunido en Camp David los "estrategas del día después" con sus lápices afilados para reescribir la Historia". Y sigue:" El Pentágono tampoco ofreció una cronología ni un informe de los hechos que le concernían. Encomendó "la explicación técnica" al arquitecto-ingeniero Lee Evey, jefe del proyecto de reforma y blindaje del Pentágono en el que se trabajaba por entonces. Lee Evey no satisfizo a los expertos en explosivos, ni a la aviónica ni a los de extinción de incendios. El hablaba del buen comportamiento de los materiales y del extraño zig-zag del fuego en el interior del edificio; pero sin despejar la gran incógnita de cuál había sido el elemento agresor. A estas horas, habiendo visto las primeras imágenes del siniestro, no hacía falta mucha sagacidad para apreciar que por aquel orificio no pudo entrar un avión Boeing 725. Una semana después de los atentados, el NORAD emitió su propio horario No solo corregía los tiempos de la CNN, que el Jefe del Estado Mayor Conjunto acepto, y que el Senado dio por válidos, sino que contradecía también los minutajes establecidos por el FBI. En realidad fijaba una cronología a la de todos, con una intención evidente: demostrar que lo que ocurrió no pudo ocurrir." Además precisa: "El sucinto informe oficial sobre el suceso solo decía que "el Boeing 757- en vuelo 77--AA se estrello contra el Pentágono por la fachada sudoeste". Según Pilar Narvión:" Siguiendo esa versión la colisión se produjo por el lado del edificio donde hay un helipuerto con una explanada de césped y afecto á las plantas baja y primera: el espacio equivalente á dos ventanas anchas del mismo tamaño que las 7.754 que dan luz á todo el edificio. Las fotos exteriores del impacto ponen en evidencia que por aquel agujero-menos de 6 metros de ancho y no más de 7, 5 de alto---G no pudo entrar un Boeing 757-200 , cuyas dimensiones son mucho mayores: la envergadura de las alas es de 38,05 metros y la altura de cola de 14 metros. Necesariamente las alas los reactores y las cola tendrían que quedarse fuera del edificio y no fue así."

Como conclusión la autora escribe: "Lo censurable fue, ha de ser, que el presidente Bush se dejó sustituir. Se creyó las amenazas. Se asusto. O dejó que le asustarán. Se escondió o dejó que lo escondieran. Que lo embarcasen en un avión y lo tuvieran dando vueltas por el aire al son que desde tierra le marcaba su Servicio Secreto. Penoso." "La Comisión de Investigación -si aún funcionaba- concluirías estableciendo el balance. La balanza de la "justicia infinita". En un platillos, los muertos del 111S. En el otro las guerras para vengar el 11/S. A estás alturas hay algunas preguntas que surgen vacilantes por el estupor y la perplejidad en cualquiera de ciertas actuaciones. Por ejemplo, el saber que el presidente Bush retiraba el apoyo del Tribunal Penal Internacional. EE.UU. no lo reconoce y se autoexcluye de su jurisdicción. La pregunta es ¿Qué podía temer Bush de tal Tribunal? ¿Podía temer que le pidieran cuentas de su "castigo infinito" contra Afganistán? La guerra de Afganistán concebida, como la concibió Bush, como "defensa demorada en el tiempo", iba contra el derecho de guerra-contra el ius belli-. era represalia y venganza. ¿Podía temer Bush las consecuencias penales de su guerra contra Irak? Parece fuera de toda duda que su guerra "por si acaso", contra Irak fue una decisión espuria ,ilegitima. Y hay fundamento para pensar que también fue ilegal. Su país no había sido atacado. El decía que tercian un ataque pero nunca demostró que existiese realmente tal peligro inminente. ¿Por qué impidió que los inspectores terminasen su trabajo?