José María Laso Prieto

«Transformaciones en Europa oriental:
una visirón desde la izquierda»

Texto preparado para su edición digital por Gretel Sánchez García.


     Con este mismo título se ha celebrado en Moscú, del 17 al 21 de Octubre, una Conferencia Teórica Internacional organizada por el Instituto de Ciencias Sociales adjunto al Comité Central del PCUS. En la Conferencia han participado los más destacados teóricos soviéticos y una amplia representación de sociólogos, politólogos, filósofos, economistas e historiadores procedentes de Europa Occidental y Oriental. La representación española estaba integrada por el filósofo Damián Pretel y el autor de esta reseña. Se trataba de analizar y discutir, desde una perspectiva de izquierda plural —comunistas, socialistas y socialdemócratas— las transformaciones históricas que se están desarrollando en Europa Oriental. Y no sólo con una finalidad teórica sino también práctica, tendente a aglutinar y coordinar a los pensadores de izquierda de toda Europa. La relevancia que los medios oficiales soviéticos concedían a la Conferencia puede deducirse del hecho significativo de que fue inaugurada por el adjunto de Gorbachov, y destacado propulsor de la política de “perestroika”, Alexander Yakovlev. Este prestigioso consejero presidencial, realizó una intervención no sólo muy emotiva sino también de gran brillantez estilística y con un gran contenido político. A su juicio, estamos ahora ante una gran opción histórica que va a decidir por décadas el futuro de la Humanidad. El orden que hasta ahora regía en Europa fue producto del enfrentamiento entre regímenes revolucionarios y reaccionarios. La ruptura del eslabón más débil de la cadena imperialista se produjo, pero creó una correlación de fuerzas desfavorable que impidió una edificación adecuada del socialismo. En tales condiciones, no se puede forzar el desarrollo histórico. De hecho, así se produjo una distorsión entre los valores propios de la izquierda y las fuerzas políticas concretas que asumieron su representatividad. Para Yakovlev, los procesos de cambio en los países del Este no son regresivos ya que el incremento de la autoconciencia y el protagonismo de los pueblos no puede considerarse un retroceso. Desde una perspectiva de izquierdas, los cambios políticos en Europa Oriental ofrecen la posibilidad de que el ideal socialista, purificado de escorias dogmáticas, adquiera más ricos contenidos y acabe prevaleciendo como la más alta realización de los valores humanos universales.

     La Conferencia teórica de Moscú abordó en sucesivas Mesas Redondas cuatro temas:


1) “Alternativas económicas y perspectivas sociales”.

2) “Cambios políticos: contenido, contradicciones, tendencias”.

3) “Influencia de los cambios en Europa Oriental sobre las fuerzas de izquierda del continente”.

4) “Los países de Europa Oriental como factor de la política europea”.

     De cada Mesa formaron parte diez ponentes y el público de los coloquios estaba integrado por especialistas en las diversas materias abordadas. En el debate —que fue muy franco, crítico y autocrítico— se reflejaron muy diversas posiciones ideológicas y políticas dentro de la común adscripción a una izquierda genérica. Tan amplio espectro podría sintetizarse en tres posiciones básicas:

l) Los inmovilistas —-provinentes en su mayoría no de la URSS sino de Europa Oriental— con posiciones nostálgicas no realistas.

2) Los que impulsados por su radicalismo transformador tienden hacía posiciones homologables con las de los neoliberales y conservadores occidentales.

3) Los que manteniendo la línea general de la “perestroika”, no renuncian ni a los principios marxistas ni a los ideales del socialismo aunque adaptándolos a las condiciones de esta década y a la nueva situación mundial. Esta última, pudo estimarse mayoritaria a juzgar por las intervenciones y las resoluciones adoptadas.

     En la Iª Mesa Redonda, el debate se centró en el tema de los efectos económicos y sociales que va a suscitar la introducción del mercado. Formando parte de ella, intervinimos precisando que, como ya advirtieron los clásicos del marxismo, el mercado no es incompatible con una economía socialista. El dilema que se plantea es como equilibrar su indispensable función de regulador económico con un adecuado control social del mismo que evite sus efectos depauperizadores sobre un gran sector social. Muchas intervenciones coincidieron con la nuestra e, incluso, advirtieron del riesgo de que, de lo contrario, algunos países de Europa Oriental evolucionen a situaciones similares a los de América Latina. En la IIª Mesa, el debate giró en torno a las causas que habían hecho inevitable los cambios en el Este, diferenciando la URSS de los otros países del CAME. La “perestroika” era inevitable y su peculiaridad estriba en haberse iniciado desde arriba, aunque con una posterior incorporación popular al movimiento. En Europa Oriental, debido a haberse aplicado mecánicamente el modelo soviético. No obstante, sus conquistas sociales difícilmente se perderán. El debate de la IIIª Mesa se centró en el efecto renovador que sobre la izquierda europea va a tener los cambios políticos en el Este. En general, se estimó como positivo ese efecto, pues va a obligar a un mayor esfuerzo en esa necesaria renovación.

     El español Damián Pretel, intervino realizando una buena síntesis de la renovación realizada por el PCE con la creación de I.U. Mostró su desacuerdo con la tesis de que sólo la derecha ha obtenido beneficios con los procesos de cambio en los países del Este. A su juicio, la revolución política que se ha desarrollado en Europa Oriental no constituye un retroceso del socialismo sino todo lo contrario. Ahora los países del Este están más cerca del socialismo que cuando regían en ello los regímenes del socialismo burocrático. En la IVª Mesa se debatió, sobre todo, el problema de como superar la división de Europa derivada de la “guerra fría”. Se expresó preocupación por la forma imperativa con que se ha realizado la unificación de Alemania y por los riesgos de revanchismo y nacionalismo que pueden hacer de Europa un continente conflictivo. Se expresó también la confianza de que la próxima Conferencia de Seguridad y Cooperación Europea, a celebrar en París, abra nuevas posibilidades de contacto y cooperación entre ambas Europas que permitan superar tales riesgos. Finalmente, en las Conclusiones de la Conferencia Teórica, se acordó constituir un Centro Permanente de estudio y debate integrado por los participantes en este primer encuentro de los teóricos de izquierda de ambas Europas. De ello se derivará la publicación de una revista común que puede llenar el vacío originado por la desaparición de “Revista Internacional”. En definitiva, la Conferencia Teórica de Moscú ha constituido una paso importante para avanzar hacia una izquierda europea más amplia, no sólo geográficamente sino también políticamente, que permita superar operativamente su crisis actual.