José María Laso
Prieto
«Informe [al PCE] sobre el desarrollo de la Conferencia Teórica Internacional de Moscú»
Texto preparado para su edición digital por
Gretel Sánchez García.
La participación de dos miembros de la Comisión de Formación Política y de Debate Teórico del P.C.E. —integrada por los camaradas Damián Pretel y José María Laso— ha permitido a nuestro partido estar presente en uno de los más relevantes foros teóricos de los último tiempos. La Conferencia se desarrolló en la sede del Instituto de Ciencias Sociales, adjunto al Comité Central del PCUS. Su relevancia puede deducirse del hecho de que fue inaugurada —con una brillante intervención— por el prestigioso consejero presidencial Alexander Yakolevlev no obstante encontrarse indispuesto. Tuvo también un amplio eco en los medios de comunicación soviéticos y de otros países de Europa Oriental. Concretamente, el telediario “Vremia” dedicó un amplio espacio a su sesión inaugural. Probablemente es la primera vez que los focos y cámaras de la TVS penetran en los locales del hasta ahora oculto Instituto. También fue muy nutrida la presencia de otros medios de comunicación. Como consecuencia, Damián Pretel y José María Laso fueron entrevistados ampliamente por la revista soviética “Unión Soviética” 'y la checoeslovaca “Ceské Noviny”. Las entrevistas no sólo se centraron en nuestras impresiones sobre la Conferencia, sino que abordaron también la situación política en España y la lucha que durante décadas libró el P.C.E. por la democratización del país.
Los participantes españoles, fuimos acogidos en el aeropuerto por el profesor Andre Goncharov que constituyó nuestro contacto oficial durante toda nuestra permanencia en Moscú. Se nos alojó en la parte residencial del Instituto, con la intención de hospedarnos en el Hotel “Oktobriáskaya” en vísperas de iniciarse la Conferencia. Sin embargo, por problemas de saturación en el citado hotel, permanecimos en el mismo hasta el final de nuestra estancia en Moscú. Por las mismas razones, nos hicieron compañía los participantes alemanes y suecos. En la misma residencia se hospedaron también diez camaradas del PSUC que llegaron en nuestro mismo avión para realizar un seminario sobre temas económicos. De todos los participantes en la Conferencia los españoles fuimos los primeros en llegar. Como el servicio de restaurante se realizaba en régimen de autoservicio, y pago al contado, a cada uno de los participantes se nos entregaron 92 rublos. Cantidad más que suficiente para atender a nuestras necesidades. Al comenzar la Conferencia, las comidas y cenas se realizaron en el mismo Instituto para todos los participantes en ella. Su calidad era muy superior a la media del autoservicio mencionado. La cena de despedida revistió especial calidad.
Los días anteriores al comienzo de la Conferencia los dedicamos a relaciones sociales, tanto en el Instituto como fuera de él. Los conocimientos que el camarada Damián Pretel tenía de camaradas soviéticos —producto de estancias anteriores en Moscú y Praga— fueron en ese sentido de gran utilidad. En el propio Instituto tuvimos interesantes y fructíferas entrevistas con su rector, Yuri A. Krasin, y con el profesor G. Volodazov, director de la sección científica del Instituto. Ambas personalidades soviéticas participaron en el Coloquio Internacional organizado en Marbella (Málaga), durante el mes de Febrero de 1989, por la Fundación de Investigaciones Marxistas. En las entrevistas con ambos se abordaron también, entre otros temas, como incrementar la cooperación entre el Instituto de Ciencias Sociales de Moscú y la Comisión de Formación Política y de Debate Teórico del P.C.E. Todo ello, en el marco de la evolución que en el futuro va a experimentar el Instituto, desde su función docente actual hasta convertirse en una Fundación dedicada a la investigación y a la cooperación teórica internacional. Fuimos también invitados a cenar y comer en el domicilio de los profesores Sergio —que fue secretario de la “Revista Internacional”— y Vladmir Gabrílov que también trabajó en Praga Ambas reuniones fueron muy interesantes en la perspectiva de futuras cooperaciones. En la cena en casa de Sergio participó también un camarada miembro del Comité Central del Partido Comunista de Portugal que, como economista, está montando en Moscú una red de restaurantes portugueses. Al parecer, sus beneficios serán transferidos al P.C.P. También establecimos contacto con Alexey Shestopal, director del Departamento de Filosofía del Instituto de Ciencias Sociales. El profesor Shestopal está ahora en España, como consecuencia del intercambio que el Instituto ha realizado con la Fundación Pablo Iglesias, que ha enviado a Moscú al profesor Emilio Alvarado Pérez para completar datos para su tesis doctoral sobre la legitimidad política. Con el profesor Alvarado también mantuvimos amplias conversaciones en el Instituto. A la llegada a España del profesor Shestopal le hemos organizado, mediante la Fundación ISIDORO ACEVEDO, sendas conferencias sobre el tema de la “perestroika”, para el día 12 de Noviembre, en el Club de Prensa Asturiana y en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Oviedo.
Durante nuestra estancia en Moscú visitamos a los camaradas militantes del PCE en el Centro Español. Como consecuencia, nos pidieron desarrollásemos en dicho Centro una charla sobre la situación política en España. A propuesta del camarada Damián Pretel, la intervención la realizó José María Laso ante una cincuentena de militantes españoles. Durante una hora, Laso expuso detalladamente los aspectos más relevantes de la política exterior e interior española a partir del día 2 de Agosto. La charla fue seguida de un animado coloquio en el que participaron diversos asistentes.
La Conferencia Teórica de Moscú se inauguró, a las diez de la mañana del 18 de Octubre, con una intervención de Alexander Yakovlev. Los rasgos fundamentales de su desarrollo están sintetizados en el adjunto artículo destinado a su publicación en Mundo Obrero. Por ello, los omitimos en este informe. Únicamente añadiremos algunos datos sobre el método y los procedimientos utilizados para su desarrollo. Las cuatro Mesas Redondas programadas no fueron simultáneas sino sucesivas. En consecuencia, todas ellas tuvieron carácter de plenarios. Cada participante sólo podía participar como ponente en una de las mesas, aunque podía intervenir más brevemente en todas. José María Laso participó como ponente en la 1ª Mesa y Damián Pretel en la 3ª. El tiempo de intervención previsto inicialmente para los ponentes era de veinte minutos. Posteriormente, alegando que eran muchos los que querían participar como tales, se redujo a diez minutos. Ello nos obligó a tener que leer las ponencias a fin de no rebasar el tiempo concedido. El tiempo concedido para las intervenciones fuera de la ponencia se redujo de cinco minutos a tres. Laso realizó una de tales intervenciones en la 2ª Mesa. Apoyó en ella, la propuesta de constituir un Centro Permanente de Estudio y Debate que coordine a los teóricos de izquierda de ambas Europas. Tal centro, es tanto más necesario si se tiene en cuenta las grandes diferencias de situación y tareas a realizar que deben abordar, en cada caso, las izquierdas de Europa Occidental Y Europa Oriental. Se da incluso la utilización de distintos conceptos y valores, según la ubicación geográfica de quienes la realizan. Esas dicotomías, cuando no son puramente semánticas, se deben a las citadas diferencias y al efecto pendular que en los valores sociales producen los cambios políticos radicales. A medio plazo, serán superadas por la común adopción de una vía democrática al socialismo.
Como conclusión final, puede considerarse muy positivo que la Conferencia Teórica de Moscú no se haya limitado a debatir los problemas europeos desde una perspectiva de izquierdas sino que también haya adoptado resoluciones prácticas. Fundamentalmente, la de constituir un Centro Permanente de Estudios y Debates que aglutine a los investigadores y teóricos de ambas Europas para así coordinar mejor sus tareas comunes. La posibilidad de editar una revista teórica común es otro paso adelante en esa dirección. Así podrá llenarse el vacío dejado por la desaparecida “Revista Internacional”, que había mejorado mucho en los últimos números.
