Alejandro Plaza

«Política científica y exilio en la España de Franco»

Julian Chaves Palacios (coord.)., Universidad de Extremadura,
Facultad de Biblioteconomía y documentación. España, 2002.


 Allá por el siglo V a.n.e aparecía como referencia una ciudad , Atenas, en la cual se congregaban los mas eminentes personajes. Uno de ellos Aristocles (Platón) escribía en su diálogo La Republica los precedentes de nuestro sistema de enseñanza, criticando y realizando un ataque a la tradición oral que constituía en  aquellos tiempos la base de la educación helena. Frente a Atenas se dibujaba Esparta como régimen cerrado, siempre alerta, cuya única pretensión era la estabilidad interna y la lucha militar. Para ello se rechazaba cualquier desarrollo del comercio, el lujo y cualquier actividad intelectual en un rechazo a las artes y las letras. Si bien todo esto condicionado por sus tensiones internas entre la aristocracia y periecos-hilotas. 

Realizo esta introducción, dando un salto (impresentable) hasta el siglo XIX que es el marco donde hace referencia este libro, para dibujar un paralelismo con la situación vivida en la España Franquista. En este libro se analizan las repercusiones para la ciencia y su desarrollo provocadas por el sistema totalitario franquista así como el éxodo  de intelectuales y científicos hacia México o argentina (éxodo analizado y documentado por Josefina Cuesta Bustillo en el capitulo “Exilio de científicos Españoles en Argentina” y por Fernando Sánchez Marroyo en el capitulo “Represión y exilio en la posguerra” entre otros).Este sistema franquista (espartano)  inhibe cualquier tipo de desarrollo científico, apoderándose de las instituciones universitarias y cediéndoselas a la iglesia, mas concretamente al Opus Dei (de Escrivá) en una lucha contra los enemigos de Dios y la patria en su visión de España como una ,grande, libre, imperial o promoviendo una universidad imperial-nacional. De esta manera Franco acabaría definitivamente con los intentos de institucionalización científica, se rompe el modelo de intervención publica que intelectuales y científicos catalanes intentaron durante años basado en la confluencia entre cultura-ciencia-política. El compromiso y vínculos del mundo cultural catalán y la defensa de la republica hizo que fuesen centro de diana para el yugo y la flechas franquistas .Esta situación les hizo tener que organizarse en el exilio como la fundación Ramón Llúll. Por nombrar algunas, en las facultades de medicina desaparecen los más altos representantes del instituto de fisiología que era la punta de lanza de la investigación de la época; en letras los exilios en los seminarios de filosofía (Jaime Serra Hunter, Joan David García Bacca o Josep Ferrater Mora) y  de pedagogía. Este éxodo prefigura, es un preludio del experimentado en la Alemania nazi donde intelectuales y científicos de todos las disciplinas emigran principalmente hacia EE.UU (Einstein o Leo szliard en 1939 se dirigían a Roosevelt teniendo en mente la posibilidad de que Alemania fabricase una arma atómica); beneficiándose este último al igual que lo hiciera México o argentina con el éxodo español. Esta situación en la Alemania nazi es un ejemplo de que la ciencia y tecnología no son autónomas y neutras, y que por tanto están cargadas de ideología que las orienta y dirige según intereses mas o menos explícitos (por ejemplo los test de inteligencia de Binet que bajo pretensiones científicas se realizaban en EE.UU como medio para eliminar a grupos sociales desfavorecidos emigrantes). Echándose por tierra la pretensión de una supuesta neutralidad científica objetiva y al margen de cualquier mácula ideológica.

 Se fulmina de esta manera el movimiento de apertura que había experimentado España en el periodo Republicano. Periodo en el cual se habría intentado promover las reformas necesarias para consolidar un estado moderno a la altura de Francia, Alemania, Inglaterra. Intentos de reforma que no son nuevos puesto que ya Carlos III( al que se le tachaba de afrancesado) lo había intentado y se había dado cuenta ya de los obstáculos que producían los jesuitas ;los cuales se oponían  a las reformas inspiradas en la Revolución Francesa y su pretensión de organizar la sociedad según la razón. Estos cambios consistían en  nuevas instituciones (escuelas politécnicas) y una educación general (será la primera vez que un estado promueve una educación universal). En una pretensión de organizar la sociedad de acuerdo con criterios científicos racionales. Estos criterios serán rechazados posteriormente por Fernando VII en lucha contra los liberales, afrancesados y cargándose a la burguesía. De esta manera España se desvincula del resto de países que entran en un periodo de transformaciones político-religiosas fruto del desarrollo de la ciencia como modo de producción en un contexto de revolución industrial y desarrollo del capitalismo. Estos obstáculos son los antecedentes  de una historia que se repite en la época franquista donde se vuelve a una España tradicionalista, impregnada con tintes católicos y que inhibe cualquier desarrollo científico-intelectual contrarios  a la fe católica(Mariano Hormigón en su capitula “ciencia y fascismo en la España de franco” muestra este antagonismo).

Un libro coordinado por Julián Chaves Palacios en el que intervienen Josefina Cuesta Bustillo, Fernando Sánchez Marroyo, Mariano Hormigón Blánquez, Carles Santana Torres, Juan Riera Palmero y José M.Cabos Bueno desde la Universidad de Extremadura Facultad de Bibliotecomanía y Documentación