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José María Laso Prieto

«Instituciones Soviéticas»

Texto preparado para su edición digital por Pablo Infiesta.


La Constitución vigente, con las enmiendas de 1988. Visión de conjunto.

La política de "perestroika" (reconstrucción o reestructuración) que bajo la dirección de Mijail Gorbachov se viene realizando en la URSS durante el último lustro, ha repercutido también en el plano constitucional con las relevantes reformas introducidas en 1988 a la Constitución de la Unión Soviética vigente desde 1977. Para una mejor comprensión de la transcendencia de tales reformas, conviene disponer de una visión de conjunto del proceso constitucional soviético. Según diversos juristas soviéticos, el camino recorrido por el Estado soviético se caracteriza por el dinamismo del desarrollo de su legislación constitucional, en el que se destacan las cuatro etapas principales que corresponden a los cuatro docu­mentos básicos: la Constitución de la República Socialista Federativa Soviética Rusa (RSFSR) de 1918 y las Constituciones de la URSS de 1924,1936 y 1977. Para tales constitucionalistas soviéticos, las Constituciones -como Ley Fundamental del Estado- se diferencian de otros productos jurídicos porque, en primer lugar, reglamentan las relaciones sociales más importantes y, en segundo lugar, se les imprime la máxima fuerza jurídica. Así la Constitución debe formalizar y, consolidar las bases del régimen político y económico del país y del estatuto del individuo en la sociedad, los principios de organización del Estado y, en los países multinacionales, también la estructura nacionalestatal. La razón de que en un mismo régimen social -basado en el poder soviético- se hayan promulgado cuatro Constituciones la deducen de que la experiencia soviética enseña que la Constitución debe corresponder a determinadas relaciones sociales, a una etapa del desarrollo social. En caso de que en la sociedad no se produzcan cambios sustanciales y se mantengan prácticamente inmutables las normas integrantes en la Constitución, es lógico que no surja la necesidad de renovada. Empero si la sociedad avanza, acercándose hacía sus objetivos programáticos, 1a Constitución anterior se rezaga del desarrollo, se vuelve anticuada y debe ser sustituida por una nueva que refleja las condiciones y necesidades que han cambiado. En aplicación de tales concepciones del proceso constitucional, consideran que la progenitora de las Constituciones de tipo socialista es la Constitución de la RSFSR de 1918,que refrendó legislativamente las bases del poder soviético. A propuesta de Lenin se incluyó en ella, como primer apartado, la "Declaración de los derechos del pueblo trabajador y oprimido", que había sido aprobada en Enero de 1918 y que fue el documento de rango constitucional que pretendió consolidar las conquistas de la Revolución de Octubre: la abolición de la propiedad latifundista sobre la tierra; el paso gradual de los medios de producción, el transporte y los bancos a propiedad del Estado soviético; el armamento de los trabajadores y la formación del Ejército Soviético; la política de denuncia de los tratados secretos, política tendente a la obtención de una paz democrática sin anexiones ni contribuciones, basada en la libre determinación de las naciones.

La Constitución de la RSFSR de 1918, adoptaba una perspectiva clasista y, en consecuencia, los sectores sociales hostiles al poder soviético fueron privados del derecho de participar en las elecciones a los soviets. Se establecieron también ciertas ventajas electorales para la clase obrera. La Constitución de la RSFSR de 1910 desempeñó la función de modelo para elaborar las Constituciones de otras repúblicas soviéticas que surgieron en el ex Imperio zarista. En el período comprendido entre 1919 y 1922, tales Constituciones fueron aprobadas en todas las repúblicas soviéticas independientes. Las principales normas de la Constitución de la RSFSR fueron adoptadas por la Constitución de la RSS de Bielorrusia (13-2-1919), por la Constitución de la RSS de Ucrania (10-3-1919), por la Constitución de la RSS de Azerbaiján (el 19-5-1921), por la Constitución de la RSS de Armenia (2-2-1922) y por la Constitución de la RSS de Georgia (20-2-1922). La siguiente etapa del proceso constitucional soviético culmina con la Constitución de la URSS de 1924. Su aprobación se debió a que el 30 de Diciembre de 1922,en el I congreso de los Soviets de la URSS, todas las repúblicas socialistas independientes decidieron agruparse en una única unión. Este hecho predeterminó el contenido de la Constitución de la URSS de 1924, la primera Constitución federal, que refrendó los principios del multinacional estado federal y, ante todo, el carácter voluntario de la entrada de las mismas y el derecho de cada República de dejar de pertenecer a la Unión. Se instituyó también un sistema de órganos federales a los que incumbía resolver los asuntos concernientes a todo el Estado. Sobre la Constitución de la URSS de 1936 -que ha recibido calificaciones tan diversas como la de "Constitución stalinista" y la de "la Constitución más democrática del mundo"- los constitucionalistas soviéticos sostienen que consolidó la siguiente etapa de desarrollo del país de los Soviets: la construcción de los fundamentos de la sociedad socialista. Se consideraba superado ya, en lo fundamental, el atraso económico del país respecto a los Estados capitalistas más desarrollados así como sustituida la propiedad agraria privada por la colectiva. Ello permitió definir la Unión de RSS como Estado socialista de obreros y campesinos. Asimismo se definió el poder absoluto de los trabajadores de la ciudad y del campo como máximo principio constitucional. La Constitución de 1936 estableció que la base política de la URSS eran los soviets de diputados de los trabajadores, y la base económica, el sistema socialis­ta de economía y la propiedad socialista de los instrumentos y los medios de producción. Una peculiaridad propia de esta Constitución es la de que anuló las restricciones del derecho electoral, según el origen de clase, y estableció el sufragio universal, igual y directo. Según los juristas soviéticos, la liquidación del desempleo permitió, por primera vez, consolidar constitucionalmente el derecho al trabajo.

La Constitución soviética de 1936 fue considerada, por los constitucionalistas de la URSS como la Constitución propia del socialismo desarrollado. Tales comentaristas consideraban también que, como consecuencia, se había producido un cambio cardinal en el poder político de la sociedad. La dictadura del proletariado, existente antes, se estimaba que había cumplido su misión histórica. Ello significaba que había desaparecido su necesidad, ya que en la etapa del socialismo maduro el poder debía ejercerlo todo el pueblo. Como re­sultado de tal proceso histórico, el Estado soviético, que inicialmente cumplía las funciones de la dictadura del proletariado, se había convertido en Estado socialista de todo el pueblo. En tal perspectiva, los relevantes cambios que en cuatro décadas había experimentado la URSS plantearon ante la sociedad soviética la tarea de redactar una nueva Constitución. El texto del proyecto inicial fue redactado por la Comisión Constitucional, instituida por el órgano de poder del Estado: el Soviet Supremo de la URSS. Después de estudiar diversas propuestas, la Comisión Constitucional recomendó al Soviet Supremo de la URSS que introdujera en el proyecto 150 enmiendas y precisiones, a las que se añadieron otras 12 modificaciones presentadas directamente al Soviet Supremo. Los cambios afectaron a 118 artículos­ del proyecto, de los 173. Además, se incluyó un nuevo artículo. Su texto fue definitivamente aprobado por el Soviet Supremo de la URSS el 7 de Octubre de 1977 y consta de 174 artículos. Es decir, 28 artículos más que la Constitución de 1936. Este aumento del articulado, se debe a la ampliación de las cuestiones de que trata el texto constitucional. Por el contrario, en la Constitución no se incluyeron los postulados que se modifican con frecuencia en el curso de la vida social, como, por ejemplo, la división administrativoterritorial, la relación de ministerios y departamentos. Así, en la Constitución de 1977,no figura la composición del Consejo de Ministros de la URSS, lo cual fue en el pasado objeto de constante modificación (en la Constitución de 1936 se introdujeron 130 enmiendas sobre tal punto). Actualmente, la relación de ministerios, comités estatales, y otros departamentos, está regulada por la Ley sobre el Consejo de Ministros de la URSS, promulgada el 5 de julio de 1978. La regulación de las cuestiones de la división administrativo-territorial (comprendida la formación de regiones, distritos y ciudades) es de competencia de las Repúblicas federadas. La estructura de la Constitución de 1977, se diferencia de la de las Constituciones soviéticas anteriores en los siguientes aspectos: en ella figura un preámbulo; el apartado referente a las personas fue trasladado al comienzo del texto constitucional; aparecen una serie de nuevos capítulos. Para distribuir mejor el material, el texto se divide no sólo en capítulos, sino también en apartados. En total tiene nueve apartados, que reúnen veintiún capítulos.

La Constitución de la URSS de 1936 no tenía preámbulo, y el texto constitucio­nal comenzaba con el artículo que determinaba el carácter del poder en el Estado. En la Constitución de 1977 hay un preámbulo que presenta el camino recorrido por el pueblo soviético desde la Revolución de Octubre de 1917, caracteriza brevemente la sociedad socialista desarrollada y proclama el objetivo prioritario del Estado soviético: construir la sociedad comunista sin clases. El traslado del capítulo dedicado al estatuto de los ciuda­danos es significativo. En la Constitución de 1936, los derechos y deberes de los ciudada­nos estaban expuestos en uno de los últimos capítulos. En la Constitución de 1977, las normas reguladoras de los derechos y deberes de los ciudadanos están colocados antes de las cláusulas que regulan las bases de la organización del Estado. Tal distribución de los capítulos constitucionales pretende subrayar que el hombre se encuentra en el centro de la atención de la sociedad, mientras que todo el sistema estatal se estructura y funciona para asegurar el desarrollo integral del individuo y satisfacer sus crecientes intereses.

En la Constitución de la URSS de 1977 se incluyen también cláusulas programáticas. La posición de la doctrina constitucional soviético sobre tales cláusulas ha evolucionado. En las primeras Constituciones soviéticas figuraban numerosas normas programáticas. Así, por ejemplo, en la Constitución de la RSFSR de 1918 figuran quince artículos de carácter programático. Al redactarse la Constitución de la URSS de 1936 se partió de la tesis de que la Constitución sólo debía reflejar los objetivos alcanzados, por lo cual integraba pocos artículos de carácter programático. Los juristas soviéticos consideran que el carácter programático debe ser la excepción y no la regla propia de las normas constitucionales. No obstante, también estiman que las tesis programáticas deben utilizarse en la Constitución, pues ésta debe fijar los objetivos principales planteados ante la sociedad. Este enfoque es el que caracteriza a la Constitución de la URSS de 1977, uno de cuyos componentes más relevantes está constituido por las cláusulas programáticas que debe cumplir el Estado soviético. Desde la perspectiva de la axiología jurídica, la Constitución de la URSS ocupa una posición predominante en el ordenamiento jurídico soviético constituyendo la norma superior. La superioridad normativa de la Constitución, se subraya asimismo por la existencia de un procedimiento especial para su modificación. Para apro­bar una ley ordinaria basta una simple mayoría de votos de los diputados de cada Cámara del Soviet Supremo de la URSS. Por el contrario, para reformar la Constitución de la URSS se requiere una resolución del Soviet Supremo no inferior a dos tercios de los votos de cada una de sus Cámaras.

Una peculiaridad relevante del sistema constitucional soviético -subraya el especia­lista en Constituciones soviéticas profesor M. García Alvárez- surge del hecho de que los soviets constituyan la base de todo el sistema. Entre ellos distingue los órganos supremos del poder estatal: el Soviet Supremo de la URSS, los Soviets Supremos de las Repúblicas Federadas y los Soviets Supremos de las Repúblicas Autónomas. Y, de otra parte, los soviets locales constituidos por los Soviets de Diputados del Pueblo Trabajador de los territorios, las regiones, las Regiones Autónomas, las comarcas, los distritos, las ciudades, las aldeas... El número total de soviets en el conjunto de la URSS ascenderá a 48.806,con algo más de dos millones de diputados. De ellos, se deriva el poder de los restantes órganos como es el caso de los Presidiums o de los Consejos de Ministros de la Unión y de las Repúblicas Federadas y Autónomas, o los comités ejecutivos en los restantes niveles, los tribunales y las procuraturas.

Era previsible que el carácter renovador de la política de "perestroika" suscitase reformas de la Constitución de la URSS de 1977. Así lo reconocían las tesis del C.C. del PCUS para su XIX Conferencia: "Un análisis objetivo de cuanto se ha logrado en estos tres años en los económico, lo social y lo cultural, el análisis de los problemas que han surgido en el proceso de la perestroika nos llevan a la conclusión de que es necesario. Su finalidad está en incorporar de verdad a las amplias masas trabajadoras a la administra­ción de todos los asuntos del Estado y la sociedad, dar término a la formación del Estado socialista de Derecho. (...) El principal derrotero en la democratización de la sociedad y del Estado pasa por restablecer plenamente el papel y las atribuciones de los Soviets diputados populares como órganos investidos de plenos poderes de representación popular." Y en el informe de Gorbachov a dicha Conferencia (28-6-88) se concretaba más la finali­dad y las formas de la proyectada reforma constitucional: "Ampliar considerablemente la representación de los trabajadores en el peldaño superior de la sociedad estatal. Con este fin, completar la actual representación territorial de toda la población en el Soviet de la Unión y la representación de las naciones y etnias en el Soviet de Las Nacionalidades, con la representación directa de las organizaciones sociales integrantes de nuestro sistema político. Así, pues, 1.500 se elegirían, como ahora, en representación de las circunscripciones territoriales y nacionales, mientras que otros 750 serían elegidos en los Congresos o plenos de los órganos centrales de las organizaciones partidistas, los sindicatos, las cooperativas, las organizaciones juveniles, femeninas, de veteranos, científicas y creacionales. La enumeración de estas organizaciones y las normas de representación podrán enumerarse en la Constitución. Todos los diputados juntos, elegidos por un plazo de cinco años, constituirían un nuevo órgano supremo representativo del poder estatal: el Congreso de Diputados de la URSS. Este organismo desarrollaría sus sesiones una vez al año y decidiría los problemas constitu­cionales, políticos y socioeconómicos más importantes de la vida del país. Para discutir y solventar todas las cuestiones legislativas, administrativas y de control, así como para orien­tar la labor de los organismos subordinados y de los Soviets inferiores, el Congreso de diputados populares elegiría de entre sus miembros un Soviet Supremo de la URSS (de 400 a 450 personas) compuesto de dos cámaras. Sería el órgano del poder superior permanente, subordinado al Congreso de diputados populares. Así pues, todo el trabajo de legislación y control estará concentrado directamente en el Soviet Supremo y sus comisiones, lo que se­rá un nuevo paso por el camino de la democratización de las instituciones estatales superiores. Se puede pensar también en la conveniencia de renovar periódicamente, en parte, la composición del Soviet Supremo de la URSS".

Esta propuesta de Gorbachov a la XIX Conferencia Nacional del PCUS, suponía una reforma relevante de la Constitución de la URSS de 1977 en sus Capítulos 12, 13, 14 y 15. Para su mejor comprensión, conviene contrastar el sistema legislativo vigente en la Constitución de la URSS de 1977 con la propuesta reformadora. En aplicación de la Constitución de 1977, el Soviet Supremo era el máximo organismo de poder del Estado sovié­tico. Estaba constituido por dos Cámaras (Soviet de la Unión y Soviet de las nacionalidades) y 1.500 diputados elegidos cada cinco años en circunscripciones territoriales y nacionales. El Soviet Supremo elegía a: 1) El Presidium del Soviet Supremo. Organo permanen­te de 39 personas encabezado por un presidente. 2) El Consejo de Ministros, máximo orga­nismo ejecutivo. 3) El Tribunal Supremo y el Fiscal General de la URSS. Tras la reforma propuesta, el Congreso de Diputados Populares de la URSS se reunirá una vez al año, con la participación de 1.500 diputados representantes de unidades territoriales y nacionales y de 750 diputados representantes de organizaciones sociales. El Congreso elige a: l) El Soviet Supremo de la URSS (órgano supremo y permanente del Estado, constituido por 450 diputados)que a su vez elige al presidium del Soviet Supremo. 2) El presidente del Soviet Supremo, responsable ante el Congreso y simultáneamente presidente del Consejo de Defensa de la URSS, es quien propone el candidato a primer ministro. El secretario general del PCUS es también presidente del Soviet Supremo por recomendación del Congreso de Diputados. 3) El Comité de Vigilancia Constitucional que ajustará las leyes a la Constitución.

En las resoluciones de la XIX Conferencia nacional del PCUS fueron aprobadas tales reformas y se fijó en 10 años (o dos mandatos) la duración máxima del desempeño de los cargos de los dirigentes. En su sesión de otoño, el Soviet Supremo realizó la reforma constitucional correspondiente y a la que puede considerarse como la más relevante de las realizadas en el actual proceso de democratización de las instituciones soviéticas. Con posterioridad, uno de los temas más debatidos -tanto en el Congreso de Diputados Populares como en la prensa soviética- ha sido la posible supresión del artículo 6 de la Constitución de la URSS de 1977 cuyo texto dice: "Art.6. La fuerza dirigente y orientadora de la sociedad soviética y el núcleo de su sistema político, de las organizaciones estatales y sociales es el Partido Comunista de la Unión Soviética. El PCUS existe para el pueblo y sirve al pueblo." La supresión de tal artículo homologaría, en ese aspecto, la Constitución de la URSS con las reformas constitucionales que en 1989 se han introducido en otros Estados socialistas de Europa central y oriental. Empero, aunque Gorbachov no rechaza la posibilidad de tal reforma en el futuro, el actual jefe del Estado soviético contribuyó decisivamente a que el Congreso de Diputados Populares no aceptase la propuesta de debatir en Diciembre de 1989 la supresión del citado artículo 6.

 

El poder ejecutivo. 

Hasta la reforma constitucional de 1988,el poder legislativo en la URSS no había sufrido grandes modificaciones de las formas con que lo reguló la Constitución de 1936. Por el contrario, el poder ejecutivo soviético ha estado sometido a frecuentes cambios derivados de las necesidades de su adaptación a los diversos problemas políticos, militares, sociales, económicos que en distintas etapas ha debido resolver el Estado soviético. De ahí los cambios que en su denominación, composición y estructura ha experimentado el poder ejecutivo soviético desde su origen, como Consejo de Comisarios del Pueblo, hasta su última regulación en 1988. En la etapa del socialismo desarrollado, que pretende consagrar la Constitución de la URSS de 1936, se distingue constitucionalmente entre órganos supremos de poder del Estado -Soviet Supremo de la Unión y soviets supremos de las repúblicas federativas- y los órganos de la Administración del Estado constituidos por el Consejo de Ministros de la URSS y los consejos de ministros de las repúblicas federadas. Los Consejos de ministros se regulan en los capítulos V y VI de la Constitución de 1936. Así, en el art.64 se define al Consejo de Ministros de la URSS como "el órgano superior del poder ejecutivo y administrativo de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas." En los artículos sucesivos se definen sus funciones, responsabilidades y acuerdos, así como su ámbito territorial que abarca a todo el territorio de la URSS. En el art.70 se detalla su composición, incluyendo también a los presidentes de distintos Comités estatales. En la Constitución de la URSS de 1977 la regulación del poder ejecutivo ya no abarca dos capítulos sino que es regulada conjuntamente con el poder legislativo en el capítulo XVII. Concretamente en sus artículos 139 a 142. Según tal normativa, el Consejo de ministros de la URSS es el órgano de máxima potestad ejecutiva y administrativa de la URSS, los nombra el Soviet Supremo de la URSS, en una reunión conjunta de sus dos cámaras, y está integrado por: el Presidente del Consejo de Ministros de la URSS, los primeros vicepresidentes y vicepresidentes, los ministros de la URSS y los presidentes de los Comités estatales de la URSS. Forman parte del Consejo de Ministros de la URSS, en virtud de su propio cargo, los presidentes de los Consejos de Ministros de las Repúblicas federales, lo cual refleja la estructura nacional-estatal federativa de la URSS. A propuesta del Consejo de Ministros de la URSS, el Soviet Supremo de la URSS puede incorporar al Gobierno de la Unión a los dirigentes de otros órganos y organizaciones de la URSS. El Consejo de Ministros recién formado somete a la consideración del Soviet Supremo de la URSS la declaración sobre su futura actividad. El Consejo de Ministros rinde cuenta regularmente de su gestión ante el Soviet Supremo de la URSS. Según la Constitución de la URSS de 1977, en los limites de sus atribuciones, el Consejo de Ministros asegura la dirección de la economía nacional y de la edificación sociocultural, elabora y aplica medidas para asegurar el ascenso del bienestar y del nivel cultural del pueblo, para fomentar la ciencia y la técnica, para el uso racional y la protección de los recursos naturales, así como realizar una serie de otras medidas previstas por el artículo 131 de la Constitución de la URSS. Además, el Consejo de Ministros está facultado para decidir todos los asuntos de la administración del Estado que sean de incumbencia de la Unión, siempre y cuando no sean de la competencia del Soviet Supremo de la URSS y del Presidium del Soviet Supremo de la URSS. Para decidir los asuntos relacionados con la dirección de la economía nacional y otras cuestiones de la Administración del Estado, actúa como órgano permanente del Consejo de Ministros de la URSS, su Presidencia. Con la re­forma constitucional de 1988, el Presidente del Soviet Supremo, responsable ante el Congre­so de Diputados Populares y simultáneamente presidente del Consejo de Defensa de la URRS, es quien propone el candidato a Presidente del Consejo de Ministros de la URSS. Su nombramiento deberá ser aprobado por el pleno del Soviet Supremo de la URSS. Mediante esta reforma constitucional, la URRS se aproxima -en cuanto a forma de gobierno- a un régimen presidencialista de democracia representativa.

El poder judicial.

En el sistema constitucional soviético, no se utiliza la terminología de los Estados que basándose en la distinción de Montesquieu definen las ramas legislativa, ejecutiva y judicial como poderes específicos. Tampoco existe la división del sistema de Derecho en dos esferas de la regulación jurídica: el Derecho público y el Derecho privado, característica del sistema jurídico de los Estados capitalistas. Según los juristas soviéticos, ello está predeterminado por el hecho de que, en la URSS, los medios fundamentales de producción pertenecen a toda la sociedad y no a personas privadas ya que el sistema económico socialista significa la dirección planificada de la economía por el propio Estado y las cooperativas. La propiedad personal de los ciudadanos se utiliza para satisfacer sus propias necesidades de consumo. En la Constitución de la URSS de 1977 -vigente salvo la parte afectada por la reforma de 1988- se dedica la parte VII a los temas de justicia, arbitraje y supervisión fiscal. De esa parte, el capitulo 20 está dedicado a Tribunales y Arbitraje y el capitulo 21 al Ministerio Fiscal. Según su artículo 151, "La justicia es administrada en la URSS solamente por los tribunales". En el mismo artículo, se precisan los tri­bunales que actúan en la URSS y que, enumerados por orden descendente, son: el Tribunal Supremo de la URSS, los Tribunales Supremos de las Repúblicas federales, los Tribunales Supremos de las Repúblicas autónomas, los tribunales de los territorios, regiones y ciudades, los tribunales de las regiones autónomas, los tribunales de las comarcas autónomas, los tribunales populares distritales (urbanos) y también los tribunales militares de las Fuerzas Armadas. Según el texto constitucional, todos los tribunales de la URSS se constituyen según el principio de la elegibilidad de los jueces y de los jurados populares. El Tribunal Supremo de la URSS es el máximo órgano judicial y supervisa la administración de justicia por los tribunales de la URSS y los tribunales de las Repúblicas federadas dentro de los límites establecidos por la Ley. La vista de las causas civiles y penales en todos los tribunales soviéticos se efectúa colegiadamente, y en el tribunal de primera instancia, con la participación de jurados populares, que en la administración de la justicia gozan de los mismos derechos que el juez. La justicia se imparte en la lengua de la nación, región, comarca o de la mayoría de la población de la localidad dada, asegurando a quienes no hablen dicha lengua el derecho al reconocimiento pleno de los documentos de la causa y la participación en los actos judiciales a través de un intérprete, así como el derecho de hacer uso de la palabra ante el tribunal en su lengua materna. En el procedimiento judicial para las cau­sas civiles y penales se permite la participación de representantes de las organizaciones sociales y de las colectividades laborales. En los artículos 164 y sig. de la Constitución vigente se preceptúa que el control supremo del cumplimiento exacto y uniforme dé las leyes por todos los ministerios, comités y departamentos estatales, empresas, instituciones y organizaciones, órganos ejecutivos y administrativos de los Soviets locales de Diputados Populares, koljoses, cooperativas y otras organizaciones sociales, así como por los funcionarios públicos y los ciudadanos, incumbe al Fiscal General de la URSS y a los fiscales subordinados a él. El Fiscal General es designado por el Soviet Supremo de la URSS, responde ante éste y le rinde cuenta; y, en el período comprendido entre las sesiones del Soviet Supremo, responde ante el Presidium del Soviet Supremo de la URSS al que rinde cuenta. Los fiscales de las Repúblicas federadas, de las Repúblicas autónomas, de los territorios, regiones y re­giones autónomas los designa el Fiscal General de la URSS. Los órganos del Ministerio Fiscal son independientes de todo órgano local en el desempeño de sus funciones, subordinándose únicamente al Fiscal General de la URSS. Desarrollando la Constitución de la URSS en este aspecto, existe una Ley "Sobre el Ministerio Fiscal de la URSS" que regula la organización y el orden de actuación de los órganos de dicho Ministerio".

En la terminología soviética, el poder judicial se denomina "sistema judicial". Según Vladimir Terebilov, ministro de justicia de la URSS, el eslabón básico del sistema judicial soviético es el Tribunal Popular de distrito (o ciudad). Estos tribunales conocen más del 90% de los sumarios penales y civiles. Existen en cada distrito rural y en las pequeñas ciudades no divididas en distritos. Su número en la URSS se eleva a 4.000 y en ellos actúan casi 8.000 jueces populares. En las Repúblicas federadas donde hay regiones, territorios, comarcas nacionales, regiones autónomas y repúblicas autónomas, el segundo eslabón del sistema judicial lo componen los tribunales regionales y de territorio, los tribunales de las comarcas nacionales y de las regiones autónomas y los Tribunales Supremos de las Repúblicas autónomas. Estos tribunales son superiores para todos los Tribunales Populares de distrito que actúan en regiones, territorios, comarcas nacionales, etc. En las Repúblicas donde no existe división territorial en regiones, territorios, etc. el tribunal superior para los Tribunales Populares de distrito es directamente el Tribunal Supremo de la República federada. El eslabón superior del sistema judicial de la URSS es el Tribunal Supremo de la URSS. Cada sumario o pleito, penal o civil, según sea su importancia y algunas otras peculiaridades se suscita y ve en primera instancia en el Tribunal Popular, en el regional o en el Tribunal Supremo de la República respectiva. Aunque por ley se determina que causas competen a cada uno de los tribunales, el 90% de ellos se ven en los Tribunales Populares. Estos tribunales, que conocen a fondo y en su integridad de los sumarios penales o civiles, y pronuncian sentencias sobre ellos, se denominan también "Tribunales de Primera Instancia". En la URSS todos los eslabones del sistema judicial, desde el Tribunal Popular hasta el Tribunal Supremo de la URSS, se forman a base de la electividad. La legislación soviética no conoce más procedimiento de designación de los jueces, o de sustitución de un juez por otro, que el de las elecciones. Hasta 1988, conforme al artículo 109 de la Constitución de la URSS de 1936, los jueces se elegían por un plazo de tres años, lo mismo que los jurados popula­res. Después se consideró más conveniente elegir por cinco arios a los jueces de todos los eslabones del sistema judicial soviético. Tal plazo permite al juez estudiar bien el campo de su actuación, conocer las condiciones locales y adquirir experiencia de la fun­ción judicial. Precisamente por ello, en Diciembre de 1958 fue modificado el artículo 109 de la Constitución y se inició la elección de los jueces por cinco anos. Al expirar este plazo, el juez puede ser elegido por otro período igual. Al finalizar 1958 se modificó tam­bién el plazo por el que se elegía a los jurados populares, fijándose en dos años. La reducción de tres a dos años del plazo de actuación de los jurados de los Tribunales Populares fue motivada por el deseo de incorporar a la administración de la justicia el mayor número posible de ciudadanos.

En el artículo 117 de la Constitución de la URSS de 1936 se decía: "Los órganos de la Prokuratura son independientes de todo órgano local en el ejercicio de sus funciones, subordinándose únicamente al Fiscal General de la URSS". Así, en el mismo texto constitucional se alude a una misma institución jurídica unas veces con la denomi­nación de "fiscalía" y otras de "prokuratura". Sin embargo la prokuratura soviética no es del todo homologable con las funciones de la fiscalía en otros sistemas jurídicos. Según el jurista norteamericano Harold J. Berman, la prokuratura es, en muchos aspectos, la institución más importante de todo el sistema jurídico soviético. La Prokuratura fue fundada por Pedro el Grande en 1722. Desde el principio estaban fuertemente vinculadas las dos funciones de persecución (de actos jurídicos) y supervisión. La Prokuratura servía como instrumento de control sobre el recientemente fundado Senado, que en aquel tiempo era a la vez un consejo privado y un tribunal supremo. Después, cuando los órganos de la Prokuratura se establecieron en provincias, quedaron subordinados al prokurator general de modo que podía haber una supervisión central de los gobernadores provinciales. Al igual que en la URSS, los prokuratores del siglo XIX asistían a las reuniones de los distintos órganos administrativos y ejecutivos y leían sus resoluciones y decretos. Lo mismo que en la Unión Soviética actual, cuando se percibía un quebrantamiento de la ley se indica­ba a la autoridad administrativo-ejecutiva superior. Con la implantación del poder soviético se abolió la prokuratura, al igual que todo el ordenamiento jurídico zarista. En cambio se creó una Comisariado del Pueblo para la justicia con poder para perseguir a los contraventores de la ley así como para supervisar en ciertos aspectos, particularmente para protestar los decretos de los soviets locales que entrasen en conflicto con los de Gobierno soviético central. En 1922, después de un amplio debate, en el que Lenin participó, se estableció en el seno del Comisariado del Pueblo para la Justicia un nuevo orga­nismo: la Prokuratura, que entró en vigor el 1-8-1922, contenía los dos principios básicos que han sobrevivido hasta hoy: 1) Que la Prokuratura ejerce la supervisión de la legalidad de todos los órganos de gobierno, instituciones económicas, organizaciones sociales y privadas, y personas privadas, protestando los decretos ilegales e iniciando el proceso penal. 2) Que la Prokuratura sería una organización centralizada y completamente independiente de las autori­dades locales. Respecto del sistema judicial, las funciones de la Prokuratura son amplias. Tiene poder para ordenar la detención de los sospechosos de delito y designa a los magistrados de encuesta ("investigadores") que tienen a su cargo la investigación anterior al juicio en los casos penales importantes. Pero, además, el prokurator supervisa todos los procesos civiles y puede intervenir en cualquier litigio y en todas las fases del mismo. Puede también "protestar" las decisiones, sean penales o civiles, de cualquier tribunal al tribunal superior. Asimismo puede promover la reapertura de un caso después de haber recaído decisión sobre él. Antes de que un tribunal de apelación emita su veredicto debe oír la opinión del pro­kurator.

Algunas de las funciones de la Prokuratura son desempeñadas, en otros sistemas jurídicos, por fiscales o procuradores del Gobierno. El Ombudsman escandinavo tiene pareci­dos poderes de "supervisión general" sobre los actos administrativos. Según el profesor Berman, la prokuratura soviética reúne en un único organismo las funciones del Fiscal General de los EE.UU., de los Comités de Investigación del Congreso, del Gran Jurado y del acusador público. La Prokuratura es el defensor de quienes considere víctimas de un acto administra­tivo ilegal o de una decisión judicial dudosa o injusta. La Prokuratura no puede anular tal acto o decisión; únicamente puede protestar contra ella ante el órgano administrativo o judicial superior, pero también puede, sin embargo, perseguir al funcionario responsable del acto que se cree realizado en violación de derecho. Berman atribuye los poderes poco comunes de la prokuratura soviética a constituir "manifestaciones de un sistema socialista en que la proliferación de controles administrativos exige la creación de un organismo especial para ejercer vigilancia sobre los administradores."Según tal profesor de la Universidad de Harvard, en un importante sentido la Prokuratura es una cuarta rama del gobierno en el sistema soviético, independiente de las ramas ejecutiva, legislativa y judicial, pues aunque el prokurator general es nombrado por el Soviet Supremo, la naturaleza real del organismo hace que tenga con él una vinculación más estrecha; y si bien sus funciones supervisoras se extienden sólo a los niveles intermedios e inferiores de las ramas ejecutiva y judicial, y no a los superiores, es incorrecto concebir a la Prokuratura como parte de ellas. Con todo, lo que hacía ineficaz a la Prokuratura para proteger al sistema soviético de la intervención ilegal de sus dirigentes durante el período staliniano no era su falta de independencia respecto a las otras tres ramas del gobierno, sino su falta de independencia respecto a la dirección del PCUS que gobierna las cuatro ramas. Contrariamente a la Constitución de la URSS de 1936, en la vigente (de 1977) no se hace mención explícita de la Prokuratura.

La política de "perestroika" va a suponer una reforma en profundidad del sistema judicial de la URSS. En las publicaciones soviéticas es tema constante de debate qué reformas deben introducirse para lograr un pleno Estado de Derecho. En esa dirección ya se han iniciado algunas reformas. Así, en 1988,entró en vigor la ley que garantiza el derecho de interponer recursos ante los tribunales contra la acción de los funcionarios que menoscaben los derechos de los ciudadanos. Esta ley garantiza mejor la justicia social, sirve para neutralizar las manifestaciones de burocratismo y permite una mayor protección de los derechos y de los intereses de los ciudadanos. Otra ley relevante de la etapa de la "perestroika", es la promulgada en junio de 1987,por el Soviet Supremo de la URSS, "Sobre la discusión popular de las cuestiones de vital importancia para el Estado". Según el jurista Terebilov, esta ley brinda las condiciones jurídicas necesarias para ir profundizando la democracia socialista y, amplía las posibilidades reales de los ciudadanos para intervenir en los asuntos del Estado y de la sociedad. Todo induce también a suponer que en un futuro próximo será abolida la pena de muerte en la URSS. Aunque ya con anterioridad estuvo abolida en dos etapas de la historia soviética, acabó por restablecerse por razones de Estado. Es muy previsible que la próxima constituya la abolición definitiva. Según Terebilov -actual presidente del Tribunal Supremo de la URSS- la tendencia actual es a conservarla provisionalmente para un reducido número de delitos contra la vida hu­mana, es decir, para los casos realmente excepcionales.

 

El Partido Comunista de la Unión Soviética.  

En los textos oficiales soviéticos, el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) es definido como "La organización política de la clase obrera y de todo el pueblo soviético, su vanguardia ideológica y política, la fuerza dirigente y orientadora de la sociedad socialista; es la organización que agrupa de modo voluntario a la vanguardia, a la parte más consciente de la clase obrera, del campesinado koljosiano y de la intelectualidad de la URSS. El papel dirigente del PCUS está condicionado por el papel rector de la clase obrera como constructora del nuevo régimen social, por la naturaleza y la esencia del socialismo, por el carácter del propio partido en tanto que vanguardia de la clase más avanzada, por las tareas de la construcción comunista. Los objetivos del PCUS, que reflejan las necesidades del progreso hacia la sociedad comunista fueron formulados en el Programa del Partido aprobado en el XXII Congreso y en las reso­luciones de los congresos posteriores del PCUS. Las condiciones de admisión en el PCUS, y las relaciones internas del partido, las regulan los Estatutos, que son la ley fundamental en la vida del partido." El fundador del PCUS, y su dirigente más destacado durante décadas, fue V.I. Lenin. A partir de su primer congreso (1898) se denominaba Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR); desde 1917, POSD bolchevique de Rusia (POSD(b)R). Su VII Congreso (1918) le dio el nombre de Partido Comunista (bolchevique) de Rusia (PC(b)R); el XIV Congreso (1925), el nombre de Partido Comunista (bolchevique) de la URSS (PC(b) de la URSS); y el XIX Congreso (1952), la denominación de Partido Comunista de la Unión So­viética (PCUS). En su actividad el PCUS pretende sustentarse en la base teórico-ideológica del marxismo-leninismo, desarrollado y enriquecido conforme a la práctica revolucionaria y con la experiencia de la construcción socialista. Según este postulado, la unión orgánica de la política con la ciencia es el principio más importante de la dirección del PCUS. La actividad de los órganos dirigentes del partido en el terreno económico-social, político y espiritual de la vida de la sociedad se basa en la consideración de las leyes objetivas de su desarrollo, partiendo de los recientes logros de la ciencia, del estudio de la realidad socialista, de la experiencia y la opinión de las masas.

Según los politólogos soviéticos, el PCUS no ordena ni gobierna a las organizaciones estatales y sociales, no las sustituye ni asume sus funciones. El PCUS considera que su función es configurar las tareas fundamentales de estos organismos partiendo de su línea general y, con los métodos propios del partido, a través de sus organizaciones en tales entidades, lograr la realización de la línea trazada a todos los niveles y en todos los eslabones del sistema estatal y social. En el PCUS, las relaciones entre las organizaciones, los órganos dirigentes y los miembros del partido se erigen sobre las bases correspondientes a su naturaleza y a sus fines. El principio dirigente de la estructura de organización del PCUS es el centralismo democrático. La estructura del PCUS es territoriallaboral: las organizaciones de base se constituyen en los lugares de trabajo y se unen formando las or­ganizaciones distritales, urbanas y éstas, a su vez, las regionales y republicanas, siguiendo el principio territorial. Conforme con la división administrativo-territorial existente, el PCUS agrupa a 14 partidos comunistas de las repúblicas federadas,6 organizaciones territoriales, 148 regionales, 10 comarcales, 813 urbanas, 571 de distritos urbanos y 2.857 de distritos rurales. La organización del partido situada en el territorio en cuestión es organización superior respecto a las demás organizaciones que funcionan en las partes del territorio. Todas las organizaciones del PCUS son autónomas para resolver las cuestiones locales, si las soluciones no contradicen a la política, al Programa y a los Estatutos del partido. El órgano supremo del PCUS es el congreso del partido. Los congresos ordinarios los convoca el Comité Central no menos de una vez cada cinco años. En el intervalo entre dos congresos, el Comité Central del PCUS dirige toda la actividad del partido.

El número de militantes del PCUS ha aumentado de 350 mil (Octubre de 1917) a 16 millones el 1 de Enero de 1977. Puede ser miembro del PCUS todo ciudadano soviético que haya cumplido 18 años. Antes de ser militante de pleno derecho, todo aspirante debe pasar la prueba de ser candidato a miembro durante un ano. Muchos no logran pasar de candidatos a militantes -a causa de lo estricto de las pruebas que deben afrontar- y por ello en los últimos anos el PCUS crece lentamente. La composición social del PCUS refleja la estructura de clase de la sociedad soviética. El 1 de Enero de 1986 la composición del PCUS era: 45% de obreros, l1,8% de campesinos (koljosianos) y 43,2 de empleados y profesionales (principalmente especialistas de la economía nacional ocupados directamente en la producción material). El 24,3% de los miembros del PCUS son mujeres. Al finalizar 1989 se le han suscitado al PCUS dos graves problemas. De una parte, la propuesta de que sea derogado el artículo 6º de la Constitución de la URSS que estipula el carácter diri­gente del partido. De momento, tal propuesta ni siquiera obtuvo votos suficientes para ser debatida en el Congreso de Diputados Populares. De otra, la resolución de los comunistas lituanos -adoptada en un Congreso extraordinario el 20-12-89- por la que acuerdan separarse del PCUS y constituir un Partido Comunista Independiente de Lituania.

Las Fuerzas Armadas y la Milicia.  

Tanto en el plano constitucional, como en el de la doctrina militar oficial soviética, se sostiene que las Fuerzas Armadas de la URSS tienen la misión de salvaguardar el trabajo pacífico de los ciudadanos soviéticos y la integridad te­rritorial del Estado. Se subdividen en tipos de fuerzas armadas. Es decir, Tropas Coheteriles estratégicas, Tropas Terrestres, Tropas de Defensa Antiaérea, Fuerza Aérea y Marina de Gue­rra. Comprenden, además, los Servicios Logísticos de las Fuerzas Armadas, los Estados Mayores y las Tropas de la Defensa Civil. Los Tipos de Fuerzas Armadas están integrados por Armas, fuerzas navales y fuerzas especiales. Orgánicamente, comprenden pequeñas unidades, unidades, grandes unidades y agrupaciones de tropas. Forman parte de las Fuerzas Armadas de la URSS, además, las Tropas -fronterizas y del Interior. La dirección suprema de la defensa del país y de las Fuerzas Armadas la ejercen el Comité Central del PCUS y los órga­nos superiores del poder del Estado: el Soviet Supremo y el Consejo de Ministros de la URSS. El mando directo -excepto las Tropas Fronterizas y del Interior- lo ejerce el Ministerio de Defensa de la URSS, encabezado por su ministro. Los Tipos de Fuerzas Armadas se subordinan a sus comandantes en jefe que, al mismo tiempo, son viceministros de Defensa. El Comité de Seguridad del Estado, adjunto al Consejo de Ministros de la URSS, y el Ministerio del Interior, dirigen a las Tropas Fronterizas y del Interior, respectivamente. Forman parte del Ministerio de Defensa de la URSS el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas, los Estados Mayores de los comandantes en jefe de los Tipos de Fuerzas Armadas, el Estado Mayor del los Servicios Logísticos, las direcciones principales y centrales así como otros órganos. El Comité Central del PCUS dirige el trabajo político y de partido en las Fuerzas Armadas de la URSS. Lo hace a través de la Dirección Política Central del Ejército y la Marina de Guerra Soviéticos, que tiene atribuciones de departamento del CC del PC­US.

Las fuerzas Armadas Soviéticas surgieron como una consecuencia de la Revolución de Octubre de 1917. Inicialmente, la concepción de los revolucionarios era sustituir el Ejército por el pueblo en armas en forma de Guardia Roja. Sin embargo, el comienzo de la gue­rra civil y de la intervención extranjera en apoyo de la Guardia Blanca obligó a renunciar a tal concepción. El 28 de Enero de 1918 el Consejo de Comisarios del Pueblo promulgó el Decreto sobre la organización del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos y el 11 de Fe­brero del mismo año el Decreto sobre la constitución de la Flota Roja de Obreros y Campesinos. Comenzaron a formarse unidades militares, intensificándose esa actividad a partir del 18 de Febrero en que las tropas imperiales alemanas violaron el armisticio y pasaron a la ofensiva en todo el frente amenazando Petrogrado. Ante tan grave situación el Gobierno soviético soviético se dirigió al pueblo con el Llamamiento-Decreto "¡La patria socialista está en peligro!". El documento daba comienzo al alistamiento masivo de vo­luntarios en las Fuerzas Armadas Soviéticas y a la formación de muchas unidades que en­traron en combate con las tropas del Kaiser y cerraron el paso a su ofensiva contra Petrogrado. Durante la guerra civil (1918-1920) ese ejército defendió el poder soviético y resultó vencedor en su enfrentamiento con los guardias blancos de Kolchak en el este, de Denikin y Vrángel en el sur, de Yudénich en el noroeste. Ese ejército expulsó del país a las tropas intervencionistas de Alemania, del Imperio Austrohúngaro, Franciá, EE.UU., Gran Bretaña, Japón, Polonia, Rumania, Turquía y otras potencias hasta sumar 14. Con el paso de la joven república soviética a la edificación pacífica, el Ejército Rojo fue en gran parte desmo­vilizado. Al finalizar 1924 se había reducido en diez veces el número de efectivos en las Fuerzas Armadas soviéticas. La reforma militar de 1924-1925 contemplaba la estructura mixta de las Fuerzas Armadas, lo que permitía tener en tiempo un ejército regular reducido en conjunción con las formaciones territoriales de milicias. Sin embargo, a medida que se agravaba la situación internacional y crecía la amenaza de agresión, la URSS se vio obligada a pasar, entre 1934 y 1938, a las Fuerzas Armadas regulares, elevando a 1,1 millones el número de efectivos; más tarde, al estallar la Segunda Guerra Mundial llegó a 5 millones.

La contribución de las Fuerzas Armadas soviéticas fue decisiva para la derro­ta del nazismo. Dos tercios de las divisiones alemanas lucharon en el frente oriental y sufrieron la derrota en las batallas de Moscú, Leningrado, Stalingrado, Kursk y Berlín. El paso de la situación, de guerra a la de paz afectó a toda la actividad de las Fuerzas Armadas Soviéticas. Sus efectivos quedaron reducidos a 2.874.000 hombres. En los años que siguie­ron al fin de la guerra, las Fuerzas Armadas de la URSS fueron dotadas de armas automá­ticas, tanques, piezas de artillería y otro material bélico más perfecto. En la aviación en­traron en servicio los aparatos reactores. La URSS creó sus propias armas atómicas y termonucleares, poniendo así fin al monopolio de EE.UU. en ese campo. El servicio militar se subdivide en servicio activo y servicio en reserva. Las personas que cumplen el servicio militar activo se denominan militares, y reservistas los que están sujetos al servicio militar. El deber de servir en las Fuerzas Armadas se extiende sólo a los ciudadanos de la URSS. La edad del llamamiento se ha fijado en 18 años. La ley permite aplazar la inserción en filas por razones familiares u otras circunstancias. También pueden ser llamadas al servicio militar las mujeres sanitarias o con preparación especial. La duración del servicio militar es de dos años en el ejército y tres en la Marina de Guerra. Las Fuerzas Armadas soviéticas producen la impresión de estar bien integradas en el régimen político imperante en la URSS. Muchos de sus altos cuadros militares forman parte de la dirección del PCUS y del Estado y, a su vez, el PCUS controla el Departamento Político de las Fuerzas Armadas de la URSS. En el único caso que se mencionó la posibilidad de un riesgo bonapartista, fue cuando el mariscal Zhukov fue destituido por Jrushov. Las recientes destituciones del jefe del Estado Mayor Central, general Ogarkov, y del jefe de la defensa antiaérea del distrito de Moscú, no parecen haber tenido transcendencia política en el seno de las Fuerzas Armadas de la URSS.

El l0 de Noviembre de 1917,a los tres días del triunfo de la insurrección soviética en Petrogrado, para proteger el nuevo orden público y la legalidad revolucionaria, fue constituida la Milicia Obrera y Campesina. En su fase inicial la Milicia soviética tuvo que actuar en condiciones muy difíciles derivadas de la carencia de armamento, uniformes, equipamiento y experiencia. Trató entonces de suplir la carencia de tan indispensables ele­mentos con el entusiasmo revolucionario y el espíritu de sacrificio. Actualmente, los miem­bros de la Milicia aseguran el orden público en las calles soviéticas, atajan y previenen activamente las infracciones de la ley, descubren los delitos e identifican a los delincuentes. La labor de todos los servicios de la Milicia la dirige y coordina el Ministerio del Interior de la URSS. En 1974 el Ministerio del Interior creó, en el seno de la Milicia, el servicio de prevención. La prevención es una forma efectiva, pero complicada, de lucha contra las infracciones de la ley. Según sus expertos, exige mucha maestría profesional, elevada conciencia del deber público, extraordinaria paciencia, vastos conocimientos, perseverancia y firmeza de principios. La tarea principal del servicio de prevención es estudiar profundamente las cau­sas y condiciones que contribuyen a la conducta antisocial y trabajar de manera concreta y eficaz con aquellas personas propensas a infringir las normas jurídicas de la convivencia socialista: La prevención de los delitos es también uno de los campos fundamentales de actuación de los órganos de instrucción criminal que investigan los delitos particularmente peligrosos. En los órganos del Ministerio del Interior recae asimismo la misión de proteger la propiedad socialista. Para cumplirla, existen secciones especiales de lucha contra los robos de bienes del Estado y la especulación. Durante el último decenio, se han adoptado medidas orientadas a reforzar la legalidad y el orden jurídico soviético. Ello se ha manifestado en el perfeccionamiento de la actividad de los órganos judiciales, fiscales y de la Milicia, en la refundación del Ministerio de justicia de la URSS, en la intensificación de la información sobre las leyes a la población y en el perfeccionamiento de la regulación jurídica de los ministerios, departamentos, etc. y de la labor jurídica en la economía nacional.

Las organizaciones de masas: El Komsomol. 

En la URSS, la Unión de las Juventudes Comunistas de la Unión Soviética (Komsomol) constituye la organización de masas de la juventud y es un colaborador activo y reserva del PCUS. Según sus estatutos, el Komsomol desempeña un gran papel en la educación comunista de la joven generación soviética, en la obra de atraer a los muchachos y muchachas a participar ampliamente en la vida social, en la construcción estatal, cultural y económica. Las organizaciones del Komsomol poseen amplia iniciativa en el examen y planteamiento, ante las correspondientes organizaciones del partido, de cuestiones relativas al trabajo en las empresas, los koljoses y demás instituciones. Con tal finalidad, se eligen a jóvenes para los órganos superiores y de masas del poder estatal. Las obras en construcción confiadas al Komsomol, los concursos de maestría entre grupos de obreros jóvenes, los destacamentos estudiantiles de la construcción, equipos juveniles de producción, los campamentos estivales de trabajo y descanso -para los dirigentes del Komsomol-­ son manifestaciones concretas de la participación de la juventud en la vida del país, de la labor educativa y cultural de masas del Komsomol. Según los propagandistas del Komsomol, en la URSS no hay, ni puede haber, "conflicto generacional", ya que la juventud soviética preserva y difunde las tradiciones revolucionarias, combativas y laborales de las generaciones anteriores y las multiplica en la sociedad socialista desarrollada. El Komsomol coopera y  mantiene relaciones constantes con 1.350 uniones y asociaciones juveniles regionales y nacionales de 130 países. Un postulado que se repite constantemente en los textos del Komsomol es el de que "La unión de juventudes Comunistas Leninistas de la Unión Soviética considera como su deber internacional más importante fomentar la amistad fraternal y la cooperación multilateral con las organizaciones juveniles de los países socialistas."

Las organizaciones de masas: Los Sindicatos.

Los politólogos soviéticos definen a los sindicatos de la URSS como "La organización social más nutrida, importantísimo eslabón del sistema de democracia socialista, de incorporación de los trabajadores a la administra­ción de los asuntos estatales y sociales y de solución de las cuestiones políticas, económi­cas y socioculturales." Su origen lo remontan al dato histórico de que fue V.I. Lenin, a la cabeza del Partido bolchevique, el organizador e inspirador ideológico de los sindicatos que surgieron en el período de la revolución de 1905-1907 sobre la base de los comités de huelga. Lenin fundamentó el papel y la significación de los sindicatos en el sistema político de la sociedad soviética. Para Lenin, los sindicatos constituyen "una organización que atrae e instruye; son una escuela: escuela de gobierno, escuela de administración, escuela de comunismo". Esta concepción leninista de los sindicatos chocó, después del triunfo de la Revolución soviética de 1917 con el proyecto de Trotsky proponiendo la militarización de los sindicatos con la finalidad de hacerlos más eficientes para la producción. En sentido diametralmente opuesto, Lenin se opuso también a la denominada "oposición obrera" -encabezada por Alejandra Kolontai- que se proponía hacer de los sindicatos la organización dirigente fundamental de la sociedad socialista en construcción. Según los politólogos sovié­ticos, en las condiciones del socialismo desarrollado aumenta aún más el papel de los sindi­catos en la URSS y se amplían sus funciones principales, debido al crecimiento de la en­vergadura y complejidad de las tareas de la edificación socialista y al desarrollo de la sociedad soviética. La Constitución de la URSS de 1977 define la situación jurídica de los sindicatos soviéticos y refrenda la base sociopolítica y económica de su actividad. A esa finalidad está dedicado su artículo 7. El número de afiliados a los sindicatos de la URSS­ -según el último dato oficial facilitado- asciende a 121 millones de trabajadores. Se estructuran con arreglo al criterio de producción y sobre la base del centralismo democrático. El órgano superior de los sindicatos de la URSS es su Congreso que elige al Consejo Central de los Sindicatos soviéticos (CCSS). El politólogo L. Onikov define así la tarea de los sindicatos soviéticos: "Los sindicatos de la URSS son apoyo y organizador reconocido de las masas en la construcción del comunismo. Al colocar en el centro de su actividad los intereses del hombre, los sindicatos de la URSS se desvelan ante todo por el ascenso de la producción como base del mejoramiento de la vida del pueblo. Ejercen gran influencia so­bre la actividad de las empresas y ayudan activamente al partido en la aplicación de la política agraria. Los sindicatos desempeñan gran papel en el desarrollo de la emulación socialista. Los sindicatos de la URSS se preocupan por los intereses de los trabajadores, el mejoramiento de las condiciones de trabajo y de vida, ejercen control de la observancia de la legislación laboral, de las reglas y normas de la protección del trabajo y de la técnica de seguridad, administran el seguro social, organizan el tratamiento médico y el descanso de los trabajadores en sanatorios y balnearios." Los sindicatos de la URSS poseen el derecho a la iniciativa legislativa. Han sido iniciadores y participantes activos en la preparación y aprobación de importantes leyes y de disposiciones del Comité Central del PCUS y del Gobierno soviético sobre el mejoramiento de las condiciones de trabajo, vida, descanso y servicios médicos de los trabajadores y sobre la protección del medio ambiente. Los sin­dicatos de la URSS colaboran activamente con la Federación Sindical Mundial y luchan con energía por la paz y la unidad del movimiento sindical internacional. No obstante esta va­loración positiva de los sindicatos realizada por los politólogos soviéticos, Mijail Gorbachov les criticó por su falta de operatividad en la solución de los conflictos huelguísticos que durante 1989 tuvieron lugar en diversa cuencas carboníferas de la URSS.

Las organizaciones de masas: el movimiento cooperativo. 

En los textos soviéticos sobre el movimiento cooperativo se define la cooperación como: 1) Participación conjunta planificada de gran número de personas en uno o varios procesos interconexos de trabajo. 2) Agrupación voluntaria de masas de individuos que abonan recursos materiales -por ejemplo, instrumentos de producción- o monetarios (cuota) para realizar la actividad económica con­ junta. Las formas de cooperativas son: las de producción, las de consumo, las de suministro y venta, la de crédito, las de vivienda, etc. Bajo el capitalismo, las cooperativas se subordinan inevitablemente a las leyes del desarrollo capitalista y son explotadas por el gran capital. En la URSS, las cooperativas constituyen un importante eslabón del sistema político de la sociedad, un elemento relevante de la producción y el sumo de la población. La principal forma de la cooperativa de producción agrícola en la URSS son los koljoses. También consiguieron un gran desarrollo las cooperativas de consumo, que agrupan fundamentalmente a la población agrícola y disponen de una amplia red de empresas comerciales. El organismo dirigente del movimiento cooperativo es el Consejo Central de cooperativas de consumo (centrosoyuz) de la URSS. Las cooperativas en la industria son nexos de producción de una serie de empresas que fabrican en común un artículo determinado, pero poseen la autonomía económica (por ejemplo, la Cooperativa de fábricas de automóviles, de motores y de aparatos) En los últimos años se desarrollan cada vez más las cooperativas de empresas de los países miembros del CAME en el terreno de la producción conjunta de máquinas, equipos ,etc.

El sistema federal soviético.

Los politólogos soviéticos definen a la URSS como un Estado multinacional. Según los datos del censo general de la población, en el territorio de la URSS conviven 108 naciones y grupos étnicos. Entre ellas figuran naciones multitudina­rias como son los rusos, los ucranianos, los uzbekos, y las pequeñas etnias, que cuentan con decenas de miles de personas, por ejemplo los evencos, los chukchis y los esquimales. Por esta complejidad nacional y étnica, precisamente, la regulación de las relaciones nacionales y la determinación de las formas de organización estatal del desarrollo de las naciones y etnias siempre ocupó un importante lugar en las Constituciones soviéticas. Para el profesor Manuel B. García Alvarez -principal especialista español en Constituciones socialistas- aunque introducida ya por la Constitución de 1924, la estructura federal es confirmada y modificada por la Constitución de 1936. Así, la Unión Soviética está hoy estructurada federalmente y con una complejidad en cuanto a las unidades componentes que la distingue netamente de la generalidad de los Estados federales. Y es que, aunque el principio leninista de la autodeterminación nacional incluye el derecho a la secesión e independencia, no prevé esta última como la única salida. Una nación puede establecerse no sólo como Estado soberano e independiente -como habría sido el caso de Polonia o de Finlandia al disgregarse del imperio zarista- sino también como República soviética con soberanía estatal o como República soviética meramente autónoma, es decir, en este último caso, como estado nacional no soberano pues, en palabras del soviético Shevtsov, aunque la "soberanía estatal" presupone la "soberanía nacional", ésta última, sin embargo, no tiene por qué establecerse necesariamente bajo la forma de la primera. Además, precisa Shevtsov, la medida de la soberanía nacional no vendría dada por las diversas formas jurídicas del Estado, dado que cada nación, en cuanto tal "nación", seguiría siendo soberana independientemente de la forma específica que hubiera decidido adoptar en su autodeterminación. Así correspondería al centenar de naciones que habitan en territorio soviético escoger la forma de autodeterminación que prefieran, según las circunstancias históricas, políticas y culturales concretas. Bien entendido, además, que las citadas formas no se limi­tan a los Estados nacionales (Repúblicas federadas y Repúblicas autónomas) sino también a las denominadas "entidades estatales nacionales", es decir, a las regiones autónomas y comarcas nacionales. Es al pueblo trabajador, afirma Shevtsov, a quien corresponde decidir sobre la forma de la estructura estatal, según los objetivos nacionales, políticos y económicos de toda la población de la URSS y teniendo en cuenta las condiciones históricas concretas en que se ha desarrollado la citada nación. "Toda nación soberana es libre de escoger su propia forma de Estado, unitaria o federal, Estado nacional o entidad estatal nacional y, de acuerdo con ello, si va a tratarse de una República federada o de una República autónoma o una comarca nacional", precisa Grigoryan, pero "cualquiera que sea la forma adoptada será la expresión de la voluntad nacional." En consecuencia,la Constitución de la URSS de 1971 -vigente salvo en lo que afecta a las reformas realizadas en 1988- define a la URSS como "un estado multinacional, federal y unido configurado en base al federalismo socialista en virtud de la libre autodeterminación de las naciones y de la asociación voluntaria de las Repúblicas Socialistas Soviéticas iguales en derechos."Esta definición confirma y desarrolla la caracterización que se ha dado a la URSS en las Constituciones anteriores. Conviene destacar los siguientes aspectos: 1) La Constitución establece que las repúblicas soviéticas se agruparon en una Unión y, por tanto, toda la federación tiene por base el poder soviético. 2) Se trata de repúblicas nacionales, pues la federación se configuró con base en la libre determinación de las naciones. 3) La URSS se creó, y actualmente se rige, por el principio de la asociación voluntaria de las repúblicas federadas. 4) En la URSS se utilizan ampliamente las formas autónomas de estatalidad. Las partes integrantes del Estado soviético son Estados nacionales, es decir, repúblicas federadas. Actualmente forman parte de la URSS las quince repúblicas socialistas federadas siguien­tes: la República Socialista Federativa soviética Rusa y las repúblicas de Ucrania, Bielorru­sia, Uzbekia, Kazajia, Georgia, Azerbaiján, Lituania, Moldavia, Letonia, Kirguizia, Tadyikia, Armenia, Turkmeni y Estonia. Cada una de estas repúblicas es soberana y conserva el derecho a separarse libremente de la URSS. Las leyes de la URSS tienen igual vigor en el territorio de todas las repúblicas federadas. En caso de divergencia entre la Ley de una República federada y la Ley federal, rige esta última. A su vez, las Repúblicas autónomas participan en la decisión de los asuntos que son de incumbencia de la URSS y de la República federada a través de los órganos superiores de poder y de administración del Estado de la URSS y de la república federada respectivamente. En las cuestiones de su competencia, las Repúblicas autónomas coordinan y controlan la actividad de las empresas, instituciones y organizaciones de subordinación federal y republicana (de la República federada). Además el territorio de la República autónoma no puede ser modificado sin su consentimiento. Forman parte de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia las repúblicas Socialistas Soviéticas Autónomas de Bashkiria, de Buriatia, de Daguestán, de Kabardmo-Balkaria, de los Calmucos, de Carelia, de los Komis, de los Maris, de Mordovia, de Osetia del Norte, de Tartaria, de Tuva, de Udmurtia, de Checheno-Ingusshetia, de Chuvasia y de Yakutia. Forma parte de la República de Uzbekia la República Socialista Soviética Autónoma de Kara-Kalpakia. Forman parte de la República de Georgia las Repúblicas Autónomas de Abjazia y de Adzharia. Forma parte de la República de Azerbaiján la República Autónoma de Najicheván. Las regiones autónomas forman parte de las Repúblicas federadas o territorio. A propuesta del Soviet de Diputados Populares de la región autónoma, el Soviet Supremo de la República Federada promulga la Ley sobre la región autónoma. Forman parte de la República Federativa de Rusia las regiones autónomas de los Adigués, de Gorni Altái, de los Hebreos, de Karachaevo-Circasia y de Jakasia. Forma parte de la República Federativa de Georgia la región autónoma de Osetia del Sur. Forma parte de la República Federativa de Azerbaiján la región autónoma de Nagorno-Karabaj. Forma parte de la República Federativa de Tadyikia la región autónoma de Gomi Badajshán. Las comarcas autónomas forman parte del territorio o la región. El Soviet Supremo de la República federada promulga la ley sobre la comarca autónoma. En cuanto al nivel de competencias, las repúblicas autónomas tienen todas las características de un Estado. La particularidad de su situación consiste en que el poder estatal se ejerce en ellas de acuerdo con los principios autónomos y en que la república autónoma forma parte de una república federada. La república autóno­ma posee muchos rasgos comunes con la república federada: como esta última tiene su Constitución, su territorio, su ciudadanía, sus sistema de órganos estatales máximos; exceptu­ando los derechos de la URSS y de la república federada la república autónoma decide por sí misma las cuestiones de su competencia, entre las cuales la república autónoma promulga leyes que son obligatorias para el cumplimiento en todo su territorio. La región autónoma es una unidad nacional-territorial que forma parte de un territorio. La región autónoma se distingue por la composición nacional de su población y por las peculiaridades de la historia, la cultura y la vida cotidiana. El carácter autónomo de la región se expresa en la autogestión en los asuntos internos. La región autónoma tiene sus órganos nacionales de poder y de administración del Estado: el Soviet de Diputados Populares de la región, el Comité Ejecutivo de dicho Soviet y las secciones y direcciones del Comité Ejecutivo: Los derechos y competencias de la regi6n autónoma se regulan por la Ley sobre la región autónoma promulgada a propuesta del Soviet de Diputados Populares de la región autónoma por el Soviet de la República Federada. A su vez, la comarca autónoma posee los derechos de autogestión para solucionar las diversas cuestiones de la vida interna, sobre todo de su desarrollo nacional. Cada comarca autónoma tiene sus órganos estatales: el Soviet de Diputados Populares de la comarca y el Comité Ejecutivo del Soviet. Todas las comarcas autónomas for­man parte del territorio o región, que les prestan asistencia directa en el fomento de la economía y la cultura. La Constitución de la URSS estipula que los derechos y las competencias de las comarcas autónomas vienen determinados por la ley aprobada por el Soviet Supremo de la República Federada.

El derecho a la secesión de que constitucionalmente disfrutan las Repúblicas Federadas de la URSS no ha sido ejercido hasta ahora. Sin embargo, con el impulso que la política de "perestroika" ha dado a todos los problemas políticos latentes han emergido diversos nacionalismos que podrían estar interesados en ejercer tal derecho formal. A ello ha contribuido la contradicción entre la teoría y la práctica de la concepción nacional, en la época en que Stalin dirigió la URSS, y que llevó incluso a la supresión de Repúblicas Federadas como la Carelio-Finesa o de Repúblicas y regiones autónomas como las de los alemanes del Volga o la de los Tártaros de Crimea. También a crear el embrollo de Nagorno-Karabaj. Es decir, la de una región autónoma de mayoritaria población armenia en la República de Azerba­iján cuando podía haber sido incorporada a la vecina República Federativa de Armenia. Sin embargo, el nacionalismo de Armenia, Georgia, Azerbaiján, Uzbequistán, más que dirigido hacía el separatismo de la URSS lo está hacia sus nacionalidades y etnias vecinas. Otro es el caso de las repúblicas bálticas de Lituania, Letonia y Estonia que evolucionan gradualmente hacia posiciones independentistas o de autonomía radical. En relación a ellas podría llegar a reivin­dicarse la aplicación de ese derecho a la secesión.

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