José María Laso Prieto

«Gustavo Bueno, en Cuba»

En «La Nueva España»,27/01/1996. También en Homenaje a José María Laso:Desde mi atalaya; Tribuna Ciudadana, Oviedo; 1998 (pp. 63-65)

Texto preparado para su edición digital por Uriel Bonilla.


De verdaderamente espectacular cabe calificar el impacto que el profesor Gustavo Bueno ha tenido en Cuba durante la primera semana de enero de 1996. En los círculos filosóficos y universitarios cubanos había una gran expectación por conocer directamente al ilustre profesor emérito de la Universidad de Oviedo. Aunque ya era apreciado en algunos medios filosóficos cubanos, fue, sobre todo, más ampliamente valorado a partir de octubre de 1994, en que un grupo de sus más destacados discípulos actuaron como ponentes en un curso postgradual interuniversitario que, bajo el título de «El materialismo filosófico ante los desafíos actuales», realizaron conjuntamente los departamentos de Filosofía de las universidades Central de las Villas y Oviedo en Santa Clara (Cuba). Como oportunamente expusimos con el título de «La escuela de Oviedo en Cuba» –véase La Nueva España del 2-I-1995, página 36– los ponentes de tal curso fueron, por parte española, los profesores Alberto Hidalgo, José Manuel Fernández Cepedal, David Alvargonzález, Alfonso Fernández Tresguerres, Gustavo Bueno (hijo) y el autor de este artículo. Causó entonces gran impresión no sólo la brillantez y claridad expositiva de los citados profesores, sino la potencia filosófica del pensamiento del fundador de la Escuela, o Grupo, de Oviedo: el profesor Gustavo Bueno Martínez. Establecida ya una vinculación orgánica entre los dos departamentos de Filosofía de ambas universidades, en marzo de 1995 se celebró en Oviedo el I Encuentro hispano-cubano de filosofía. Por parte cubana fueron ponentes los profesores Pablo Guadarrama, Rafael Pla, Edgardo Romero y Manuel Martínez Casanova. Por parte española lo fuimos nuevamente los que habíamos actuado en Cuba y el profesor Gustavo Bueno Martínez, que entonces no se pudo desplazar a la isla. A partir de entonces los círculos filosóficos y universitarios cubanos adquirieron la mayor parte de los trabajos filosóficos del profesor emérito ovetense, incluidos los publicados en la revista El Basilisco. De hecho, así se creó en los círculos filosóficos y científicos cubanos un núcleo muy cualificado de interesados por la obra de Gustavo Bueno. 

Los Encuentros filosóficos hispano-cubanos no han sido concebidos como una actividad coyuntural, sino con vocación de permanencia. Todos los años se celebrarán dos; uno en Cuba y otro en España. Con las ponencias y coloquios íntegros se publicará regularmente un anuario para distribuirlo en ambos países hermanos. Será un nexo más entre Oviedo y Santa Clara, ahora que está a punto de ejecutarse el hermanamiento entre las dos ciudades. Los II Encuentros hispano-cubanos fueron inaugurados por el ilustre ovetense doctor José Luis García Cuevas, rector de la Universidad Central de las Villas, el 4 de enero. El doctor García Cuevas salió muy de niño para Cuba, pero tiene familiares en Oviedo. La sesión de trabajo se abrió con la conferencia «Materialismo y crisis del socialismo», de Gustavo Bueno, que puso el nivel muy alto para el desarrollo de los Encuentros. El rigor conceptual y la elocuencia del profesor Bueno causaron en el auditorio cubano un fuerte impacto que rebasó todas las expectativas. A partir de ese momento, y. hasta su salida para España, se convirtió en el máximo protagonista de la vida cultural de la ciudad. Por parte española, fuimos también ponentes el profesor Felipe Giménez –autor del libro La ontología materialista de Gustavo Bueno–con el trabajo titulado «Filosofía, política, educación», y el autor de esta reseña, con la ponencia «Crisis y vigencia del marxismo». Por parte cubana, las ponencias fueron: «¿Crisis del paradigma socialista?», del profesor Edgar Romero; «El cuerpo teórico del marxismo a la luz de la crisis del socialismo», del profesor Rafael Pla León. El profesor Pablo Guadarrama desarrolló dos ponencias. Las tituladas «Humanismo y socialismo a la luz de la crisis del socialismo» y «¿Para qué la filosofía?», respectivamente. Así como los I Encuentros tuvieron por tema general «Filosofía de la cultura y filosofía de la religión», aunque con un criterio flexible, ya que mi ponencia se tituló «El marxismo y la cuestión nacional», los II Encuentros se han centrado en el tema general de una eventual crisis del marxismo derivada del hundimiento de los regímenes basados en el denominado «socialismo real». A los II Encuentros asistieron profesores de diversas universidades e institutos superiores cubanos y los coloquios estuvieron muy animados. La aportación de Gustavo Bueno, distinguiendo entre crisis de inconsistencia, crisis de aplicación y crisis de transformación, resultó decisiva para el desarrollo creador de los debates. Se llegó a la conclusión de que no existía crisis de inconsistencia del marxismo, sino de aplicación y transformación. Empero el marxismo sigue conservando su operatividad metodológica y revolucionaria, y se mantiene el materialismo histórico como el principal baluarte de la racionalidad humana. No obstante, el marxismo necesita una readaptación a las nuevas condiciones imperantes en el cambio de siglo y para ello son muy sugerentes las que propone debatir Gustavo Bueno. 

La expectación causada por el filósofo ovetense se extendió rápidamente por la ciudad de Santa Clara y, por extensión radiofónica y televisiva, al resto de Cuba. A ello contribuyeron las amplias entrevistas de radio y TV que le realizaron. Y esto no es sorprendente, ya que, según el profesor Pla, «Gustavo Bueno es la personalidad que más ha impactado en Santa Calara durante las últimas décadas». Por ello fue invitado a disertar, en la denominada «casa de la ciudad», sobre el tema «Crisis del socialismo y capitalismo». A ella asistieron las personalidades más destacadas de Santa Clara, incluyendo el rector de la Universidad y el alcalde. Este último –que próximamente se desplazará a Oviedo para formalizar el hermanamiento entre ambas ciudades– invitó a una cena especial al grupo de filósofos ovetenses. Al día siguiente Gustavo Bueno disertó en la Facultad de Medicina sobre el tema «Medicina, ética y moral», causando entre los profesionales de la medicina un impacto semejante al logrado en la «casa de la ciudad». Después, al iniciarse el 9 de enero el V Simposio internacional sobre el pensamiento filosófico latinoamericano, de nuevo fue Gustavo Bueno el principal protagonista. Su ponencia «El mito de la cultura» –que próximamente aparecerá como libro en España– causó una gran conmoción y repercutió a lo largo de todo el desarrollo del simposio. Para corroborar todo lo expuesto vamos a resumir el texto que, con el título de «En Santa Clara uno de los filósofos más importantes de España y Europa en la actualidad», redactó el profesor Manuel Martínez Casanova para anunciar la conferencia de la «casa de la ciudad»: «Los amantes de la Filosofía en la región central estamos de fiesta. Una serie de acontecimientos nos convierten por estos días en la capital filosófica de América. Baste destacar la celebración del II Encuentro hispano-cubano de filosofía y el V Simposio del pensamiento filosófico latinoamericano, ambos con sede en nuestra Universidad Central de las Villas. Pero en el contexto individual, entre las muchas personalidades de primera magnitud de América y Europa que nos visitan con motivo de estos eventos, hay una que queremos destacar especialmente. Se trata del profesor español don Gustavo Bueno, creador de una escuela filosófica novedosa que se ha hecho conocer como Grupo de Oviedo, por ser la capital asturiana el centro principal de su actividad, aunque la integran pensadores de diferentes partes de España». Tras enumerar las principales obras de Gustavo Bueno, el texto prosigue... «este pensador es uno de los filósofos más fecundos en la actualidad, que se mueve, desde posiciones materialistas muy consecuentes, en una gama amplísima del pensamiento filosófico, que suele tratar con rigor, vehemencia y claridad. La significación de Gustavo Bueno no queda sólo en su obra universitaria o en el mundo editorial. Polemista de gran experiencia, lo que ha permitido que madurara una escuela materialista y atea en el seno de un país históricamente rico en filosofías idealistas y catolicismo oficiales o semioficiales, se ha destacado por su participación en los medios de difusión españoles sobre temas polémicos como la función social del pensamiento, la religión, el marxismo, el nudismo, el curanderismo, la cultura, el racionalismo, la eutanasia, el sida, la ciencia, etcétera. Hombre comprometido con su tiempo, posee un largo vínculo con el movimiento obrero minero asturiano y en algunas ocasiones fue objeto de acciones terroristas por parte de extremistas de derecha y de izquierda. Gran amigo de Cuba, ha sido el promotor de los I encuentros hispano-cubanos de filosofía y él y sus más cercanos discípulos han propiciado el intercambio de nuestra Universidad y la de Oviedo, así como entre las ciudades de Oviedo y Santa Clara». Tras mencionar que el diccionario Marabout (de Bélgica) lo incluye entre los más grandes filósofos de todos los tiempos, el texto finaliza la semblanza de Gustavo Bueno con el dato de que  «en 1984 el Dictionaire des Philisophies publicado por la editorial francesa PUF (Presses Universitaires de France) lo incluye entre los 5 autores españoles de todos los tiempos que merecieron un espacio superiora 2 páginas en este diccionario, de ellos el único vivo». Es obvio que Gustavo Bueno ha hecho más por el prestigio de Oviedo y Asturias en Cuba que todas las delegaciones asturianas anteriores juntas.