José María Laso
Prieto
El papel de Israel
en Oriente Medio
En Mundo Obrero
- Nº 122- Noviembre de 2001
Texto tomado de la Edición
Digital de Mundo Obrero
La horrorosa matanza de jóvenes israelíes, perpetrada
por integristas musulmanes suicidas, pone de relieve la gravedad de
la situación existente en el Oriente Medio. Tal actuación
suicida, cada vez más numerosa, solo se puede explicar por
la desesperación en que se ha visto sumido el pueblo palestino.
Tras décadas de ocupación militar israelí, se
produjo la reacción denominada "Intifada". Empero
esta no pudo pasar de utilizar piedras contra fusiles, tanques y otros
engendros bélicos. De ahí la desproporción abrumadora
de víctimas. Después se produjeron los atentados terroristas
palestinos organizados por los grupos fundamentalistas Hamas y Yihad
islamica (guerra santa).
A ello respondió Israel con la utilización de helicópteros
armados y aviones f-16. Contra lo que algunos comentaristas sostienen,
no se trata de una guerra. Una guerra se libra entre dos ejércitos,
sino de un terrorismo de Estado (el israelí) contra un terrorismo
privado (el palestino). ¿ Cómo se ha llegado a esta
situación? Para comprenderlo, es necesario conocer el papel
que Israel desempeña en el Oriente Medio.
La relevancia estratégica del Oriente Medio, tiene una tradición
milenaria. Sus tierras sufrieron las grandes emigraciones de pueblos
y fueron el objetivo de los más destacados conquistadores y
no solo por la riqueza natural del denominado "creciente fértil"
sino también por constituir la encrucijada donde confluyen
Europa, Asia y África. Hasta la IIª Guerra Mundial los
británicos priorizaron su control por la relevancia que tenía
para las comunicaciones de su Imperio.
El proceso descolonizador de posguerra, y su debilidad económica,
les obligó a retirarse, y ello en el momento en que a su relevancia
estratégica se había sumado la eclosión de su
riqueza petrolífera. Al pasar a ser los EEUU la potencia hegemónica
del campo imperialista, ya no era posible controlar el Oriente Medio
por los métodos colonialistas tradicionales.
Necesitaba un gendarme, o gendarmes, situado en la región.
El Irán del Sha desempeñó, en parte, esa misión,
en las décadas de los sesenta y setenta, e Israel permanentemente,
desde su fundación en 1948. Esta función la refleja
muy bien el profesor Joaquín Bollo en su obra "El sionismo,
una forma de imperialismo" (Editorial Akal.Madrid, 1982).
Israel nació como un dardo clavado en el centro de los países
exportadores de petróleo, con la misión de actuar de
gendarme del imperialismo norteamericano frente a los mismos. Esa
función se vió coronada por la paz egipcio-israelí,
consagrada en los acuerdos Camp David y que no son sino un intento
decidido de iniciar una nueva etapa en la forma de controlar el petróleo
árabe. Israel nació, ha nacido y existirá sólo
en cuanto represente y sirva fielmente a los intereses del imperialismo.
A la misma conclusión llega Abbu-el - ezz, delegado de la O.L.P.
para España, en su trabajo "El problema palestino",
al precisar que el imperialismo británico pudo implantar el
odio antes de retirarse de la India. En el mundo árabe implantó
el Estado llamado Israel y, a consecuencia de ello, dispersó
al pueblo palestino y separó la parte este del oeste del mundo
árabe, convirtió Israel en el ejecutor de la política
colonialista en la zona, de la forma más tremenda que contempla
la humanidad.
Al caracterizar la función de Israel en el Oriente Medio, no
pretendemos situar a todos los israelíes al servicio del imperialismo.
En Israel existen toda una serie de organizaciones y grupos sociales
que se oponen a la política imperialista del sionismo. Entre
ellas destaca el Ha´olam haza- koah hadash, la Unión
de la Izquierda Socialista, el Partido Comunista de Israel, el Siah
(Nueva Izquierda de Israel), y el Movimiento por la Paz y la Seguridad,
que incluye varios grupos y personalidades.
Además numerosos grupos de la vida universitaria, intelectual
y profesional israelí se han manifestado en diversas ocasiones
contra la política expansionista de los gobiernos de Israel.
También ha habido manifestaciones públicas contra la
represión de la "intifada", y diversos jóvenes
se han negado a prestar su servicio militar en los territorios ocupados
a los árabes. En todas estas actividades antiimperialistas
ha estado presente el Partido Comunista de Israel, que, por otra parte,
es el único que cuenta con el apoyo de parte de la población
árabe de Israel, hasta el extremo de que el porcentaje de votos
árabes que obtiene en las elecciones oscila, por término
medio, entre el 30 y 40 por ciento. Crece también en los medios
intelectuales de Israel el sector partidario de negociar con la O.L.P.
el mutuo reconocimiento del derecho a la existencia del Estado de
Israel y de un Estado palestino árabe. Aunque los contactos
entre los intelectuales palestinos e israelíes han sido reprimidos
por el gobierno de Israel, no por ello han cesado.
Los repetidos intentos de israelíes por destruir, o aislar,
a la O.L.P. fracasaron, a pesar de haber adoptado formas tan variadas
como los acuerdos de Camp David o la invasión del Líbano.
En general, los dirigentes sionistas de Israel han tratado de basar
la seguridad de su país en una política de agresivo
expansionismo, en relación con los pueblos árabes, que
ha colocado a Israel junto con las fuerzas del imperialismo, de manera
especialmente directa en el Oriente Medio, donde la participación
israelí en apoyo a las fuerzas más reaccionarias de
los países árabes ha sido constante. Sin embargo, esta
política ha acabado mellándose ante la resistencia del
pueblo palestino. Resistencia que ha revestido formas heroicas en
la intifada contribuyendo a acentuar el viraje de la opinión
pública a favor de la causa palestina.
