José María Laso Prieto

«Perspectiva actual de Ramón Serrano Suñer»

En «La Nueva España», 17-09-2003.

Texto preparado para su edición digital por Carlos Glz. Penalva.


 

El reciente fallecimiento de Ramón Serrano Suñer hizo que para Oviedo-Televisión se me realizase una entrevista acerca de un personaje que desempeñó una relevante función política en la España contemporánea. Aunque--supongo que por necesidades de la programación--tal entrevista resultó muy mutilada, merece la pena dedicar in comentario a tan singular personalidad histórica. Por mi inusitada precocidad política, seguí la trayectoria de tal personaje desde mi niñez. En mis recuerdos Serrano Suñer ocupa in ligar muy destacado. A partir del final de la guerra civil fue casi inseparable el binomio Franco-Serrano Suñer. Y ello no sólo por el hecho de ser cuñado de Franco sino también debido a que tanto en el plano jurídico como en el político fue el principal organizador del régimen franquista. En ese sentido, su capacidad era muy superior a la del propio Franco, también si cultura y formación general. A lo largo de seis ministerios del interior, Gobernación y Asuntos Exteriores consolidaron su influencia en la dirección del régimen. En los primeros años de la década del 40 el binomio citado daba una auténtica impresión de bicefalia. De ahí que el "cuñadísimo”, como popularmente se denominaba a Serrano Suñer, originase tantos chistes como la figura de Franco. Aunque por su origen político procedía de una coalición de la derecha aragonesa, pasó después a ser uno de los relevantes diputados de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) acabó siendo el falangista más prominente. Para ello se basó en su amistad con José Antonio Primo de Rivera, el hecho de que este le nombrase si albacea testamentario y la autoridades política que le delegó Franco. Ello le hizo lucir de los primeros el vistoso uniforme que usaban las jerarquías falangistas, aunque es muy dudoso que nunca fuese un verdadero falangista. Como ministro de Asuntos Exteriores se distinguió por su afinidad con la Alemania Nazi y la Italia Fascista hasta el punto de que se le consideró el principal partidario de la entrada de España en la guerra a favor del Eje nazi-fascista. De ahí sus numerosas entrevistas con Hitler, Mussolini, Ribentrop y Ciano. Sin embargo, la lucidez política de Serrano Suñer, muy superior a la de Franco le hizo dudar de la conveniencia de tal beligerancia. Se daba cuenta de la penosa situación económica de España y del riesgo de que, participando en la contienda, se generase en España una guerra de guerrillas semejante a la después triunfó en Yugoslavia. Empero su identificación con el Eje se hizo tan peligrosa apara España que Franco se decidió a sacrificarle. El pretexto se lo proporcionó el atentado falangista al general Valera en la Basílica de Begoña (Bilbao). En una de sus maniobras típicas, Franco destituyó al falangista Serrano Suñer y al carlista Varela que era ministro del Ejército. Desde entonces Serrano Suñer se retiró de la política para dedicase a la abogacía y a dirigir la emisora Radio Intercontinental. Serrano Suñer, que fue salvado de la represión republicana por el socialista Jerónimo Bugeda, pudo tener una fuerte responsabilidad en la represión franquista, por desempeñar las carteras de Interior Gobernación.

Sin embargo el lo niega en sus Memorias: "Entre el silencio y la propaganda, la historia como fue." Según versión la represión fue sobre todo obra de la jurisdicción militar. Incluso critica que, por ésta, se utilizase la ficción de considerar como rebeldes a los que defendían al régimen legalmente constituido, No obstante, en su autocrítica. Serrano Suñer no fue tan claro como su amigo Dionisio Rídruejo que, en su libro "Escrito en España" estimó que el franquismo se había fundado sobre la base de dos pilares: el terrorismo y la corrupción.

Otro error de Serrano Suñer, al iniciarse la agresión nazi sobre la Unión Soviética, fue la famosa frase "Rusia es culpable." Con ello pretendió responsabilizar a la URSS del comienzo de la guerra civil española. Empero, así como está demostrada la responsabilidad de Alemania e Italia en tal comienzo, nunca ha podido demostrarse la responsabilidad de Rusia. La apertura de los archivos históricos de la Komintern y del Estado soviético desmienten tal acusación. Así lo demuestra también la obra de Antonio Elorza y Marta Bízcarrondo "Queridos camaradas". La intervención soviética, proporcionando armamento a la República Española, fue tardía, después de que la participación de la URSS en el Comité de No Intervención demostró que Italia y Alemania estaban interviniendo en España no sólo suministrando armas a Franco sino también con la Legión Cóndor y tropas regulares italianas.

La evolución política de Serrano Suñer después de 1942 no sólo le alejó del franquismo sino que le fue acercando gradualmente a posiciones que se podían calificar de liberales. Ello fue posible en una vida tan dilatada. En sus Memorias existen elementos autocrítícos y criticas a Franco. Aunque también algunas discutibles justificaciones. Su mayor mérito democrático fue haber ayudado a Dionisío Rídruejo en una época en que era muy difícil hacerlo debido a que el franquismo le perseguía duramente a causa de su evolución hacia la democracia. La propia evolución de Serrano Suñer --aunque menos clara que la de Ridruejo--hizo que al producirse la transición democrática en España, la izquierda fuese, en general, comprensiva con la evolución política de Serrano Suñer. Es también significativo que una hija natural de Serrano Suñer--la famosa Carmen Díaz de Rivera--adoptase posiciones de izquierda en el desempeño de la secretaría de Adolfo Suárez e incluso que se hiciese muy amiga de Santiago Carrillo y de Felipe González. En la figura de Serrano Suñer Se sintetiza una etapa muy importante de la historia contemporánea de España. A mi me recuerda la de otro longevo Ministro de Asuntos Exteriores--la del soviético Vyacheslav Mólotov-- que al llegar casi a ser centenarios pudo vivir casi toda la evolución del régimen soviético , En ese sentido es muy interesante la entrevista que en plena "perestroika" le realizó la revista "Novedades de Moscú".